•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • END

En medio de un conflicto con Nicaragua que ya transcendió fronteras, este país anunció el comienzo de una campaña masiva de información en procura de captar trabajadores nacionales para el sector agrícola, a pesar de que tradicionalmente los nicaragüenses han suplantado necesidades en el levantamiento de las cosechas.

Pero mientras esto ocurre, el diario La Nación, en un editorial, al abortar el conflicto con Nicaragua, llamó prácticamente a no agitar la xenofobia, al considerar que nuestros compatriotas allá merecen “el afecto y la buena voluntad”.

La ministra de Trabajo, Sandra Piszk, en tanto, descartó que esta campaña dirigida a captar trabajadores ticos esté relacionada a la disputa por el dragado del nicaragüense río San Juan, al explicar que más bien se debe al interés de otorgar trabajo a unos 166 mil costarricenses que forman parte del 7.8% de desempleados en el país.

"De ninguna manera hay una relación, esto es algo que venimos trabajando desde hace más de un mes con los sectores productivos y no tiene nada que ver con ninguna otra situación que no sea con que tenemos desempleo por un lado y por otro lado una oferta para empleo en el agro", manifestó Piszk.

Entre noviembre y mayo del año próximo, Costa Rica ocupará alrededor de 80 mil trabajadores para recoger el café, caña de azúcar, cítricos, melón y palma. Adicional se necesitan unos mil conductores, área que en los últimos años ha sido satisfecho por nicaragüenses.

"Tenemos que reconocer que la participación de mano de obra nicaragüense en muchos de estos cultivos ha sido sumamente importante para el país, pero la situación actual es muy particular, porque se nos cayó construcción y eso nos generó un desempleo importante que vamos a tratar de colocar en otra actividad antes de traer gente de afuera", añadió Piszk.

La campaña de información es un documento que será repartido masivamente en asociaciones solidarias, toldos, empresas, cámaras agrícolas, de construcción y transporte; donde especificará las necesidades de trabajadores por zonas geográficas, áreas de cosecha y hasta contactos telefónicos.

“Se están dando los teléfonos para que estos trabajadores que estén desocupados puedan llamar y hacer contacto directo con cámaras y productores”, concluyó.

Llamado a no agitar xenofobia

El importante diario La Nación, en su editorial, al resumir lo actuado por su gobierno ante los últimos acontecimientos, señala que “enfatizan el compromiso costarricense con la civilizada resolución de los conflictos. Recordar esa convicción es hoy más necesario que nunca, porque a todos nos asalta la inevitable indignación por la incursión armada nicaragüense en territorio nacional”.

En la serenidad está nuestra fuerza, expone el rotativo. “La actuación del Gobierno ha sido consecuente con esos valores, pero no es el único protagonista. La serenidad también debe caracterizar la cobertura de la prensa y la actitud ciudadana frente a Nicaragua y a los muchísimos nacionales de ese país que conviven con nosotros, quienes además son merecedores de afecto y buena voluntad”.

El periódico hace la salvedad de que, la actitud del Gobierno de Daniel Ortega, que califica de arbitrario, “no ha logrado alterar la pacífica y armoniosa convivencia con los inmigrantes nicaragüenses. No existe un solo incidente que lamentar. La prensa ha informado con detalle, pero sin asumir irresponsables poses patrioteras”.

“La prensa nicaragüense, es importante señalarlo, también ha reaccionado con serenidad y se abstiene de publicaciones incendiarias, aptas para despertar pasiones inconvenientes. Es imposible decir lo mismo del Gobierno del comandante Ortega, tan afín a las soluciones armadas, en especial ahora que enfrenta una nueva ronda electoral en el marco de serios conflictos internos”, precisa el editorial.

La Nación subrayó que “La violencia hoy dirigida contra Costa Rica en otras oportunidades ha hecho blanco en los propios nicaragüenses, cuya voluntad es irrespetada mediante la violación de las urnas y, cuando ha sido necesario, mediante el despliegue de turbas fanáticas y de otros medios de intimidación”.