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  • Agencias

Un saldo oficial de al menos veinte muertos y una docena de desaparecidos dejó hoy un deslave de un cerro sobre un suburbio de San José, debido a las intensas lluvias de las últimas 48 horas. Una avalancha de lodo y rocas cayó en la madrugada desde lo alto del cerro Pico Blanco sobre una treintena de viviendas en San Antonio de Escazú, 7 km al suroeste de San José, informó la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

"Se está hablando ya de 20 personas muertas", afirmó el portavoz de la CNE, Reinaldo Carballo, a media tarde. Otra docena de personas seguían desaparecidas en la zona del deslave. Entre los cuerpos rescatados, un fotógrafo vio los de dos niños.

Los socorristas, con el barro hasta los muslos, revisaban cada palmo de terreno, entre escombros de viviendas, troncos de árboles, rocas y algunos enseres desperdigados, en busca de los desaparecidos. Automóviles aplastados, trozos de chapas --como las utilizadas para techar viviendas-- totalmente retorcidas y hasta lavadoras de ropa semienterradas en el lodo delineaban un paisaje que semejaba a una zona de guerra.

"Se oyó algo como que venían unos aviones y comenzó a venirse todo" sobre las casas, relató Ismael Morientes, quien logró escapar junto a su familia, aunque perdió su casa y su automóvil. "Estábamos acostados. Todo el mundo estaba asustado. Por dicha, gracias a Dios, salimos de ahí como pudimos. Tenía el carro afuera y (el deslave) se lo llevó también", agregó.

Las zonas bajas de Escazú albergan gran cantidad de condominios de lujo para extranjeros y las residencias de varios embajadores, entre ellos el estadounidense y el chileno. Las zonas altas, las afectadas por el deslave, son de viviendas populares. "Si hay algo fundamental en este momento es pensar en los familiares que están sufriendo la pérdida de sus seres queridos", sostuvo la presidenta Laura Chinchilla.

Costa Rica pedirá ayuda a "países amigos"
La mandataria pidió a los familiares de los desaparecidos que dejen la tarea de búsqueda a los socorristas, pues es arriesgado que ellos intenten encontrar a sus seres queridos entre el lodo. "Hasta niños y mujeres se están involucrando en tareas de rescate (...), es nuestra obligación proteger la vida de ellos", afirmó la mandataria, agregando que pediría ayuda a "países amigos" y organismos internacionales para reparar los daños.

Además de Escazú, hubo deslizamientos de tierra en otras zonas del área metropolitana, que obstruyeron rutas y causaron daños, pero no víctimas.

Los trabajos de rescate comenzaron apenas amaneció, pero se vieron dificultados porque continuaba lloviendo y el terreno tenía gigantescas trampas de lodo donde los socorristas se hundían a veces hasta los muslos.

Las autoridades suspendieron las clases en las escuelas del área metropolitana de San José, que incluye las cuatro principales ciudades del país, y en el litoral del Pacífico, donde varios pueblos quedaron aislados y con zonas anegadas. También suspendieron en todo el país las pruebas de bachillerato, necesarias para ingresar a la universidad, que estaban programadas para hoy.

Por causa del fenómeno de 'La Niña', Centroamérica ha tenido este año una violenta temporada de lluvias (mayo a noviembre), que ha desnudado una vez más la vulnerabilidad del istmo a los fenómenos naturales y ha dejado unos 300 muertos, principalmente en Guatemala.

Caribe hondureño en alerta amarilla

Pos su parte, La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) de Honduras elevó hoy de verde a amarilla,(de precaución a prevención), la alerta en cinco departamentos de la región caribeña azotados por las lluvias de un frente frío. El comisionado de la COPECO, Lisandro Rosales, indicó a periodistas que los departamentos de Cortés, Atlántida, Colón e Islas de la Bahía y un sector de Yoro, todos en el norte, pasan bajo la alerta amarilla.

La alerta verde, declarada ayer, se mantiene en el departamento de Gracias a Dios. Según Rosales, por ahora la situación más difícil se vive en el puerto caribeño de La Ceiba (Atlántida), donde se registran inundaciones en al menos siete barrios y ha sido cerrado el aeropuerto Golosón luego de varias horas de lluvias. Los demás aeropuertos del país están operando normalmente, añadió el funcionario.

El frente frío, procedente de Norteamérica, está provocando "lluvias fuertes y continuas en toda la costa norte" de Honduras, y "se espera que esto siga todo el fin de semana", explicó una fuente del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

En Tegucigalpa se registran lloviznas, nubosidad y una bajada en la temperatura, mientras que en otras regiones del país aún hay pocos efectos del fenómeno, agregó. El litoral caribeño también registra vientos fuertes, mucha nubosidad y un oleaje elevado, según el SMN.

La COPECO ha recomendado a la población tomar medidas preventivas para evitar daños en la salud y materiales por las bajas temperaturas y las lluvias del frente frío, y ha advertido que ahora estos fenómenos serán más frecuentes. El temporal frío ha llegado a Honduras después de una cadena de tormentas tropicales y dos huracanes que han causado intensas lluvias en los últimos tres meses.