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Los doctores Javier David Lacayo Fonseca y Mario Ignacio Selva Elizondo, en su carácter de representantes legales de la sociedad guatemalteca denominada Internacional Crushing S.A., se presentaron a EL NUEVO DIARIO para aclarar sobre la información publicada en la edición de Sucesos del 5 de noviembre, bajo el titular; “Piden helicóptero de “blanqueadores”.

Explicaron que dicho helicóptero no pertenece a los “blanqueadores” encontrados culpables por la juez Segundo de Distrito Penal de Juicio, sino a su representada; la empresa guatemalteca.

Agregaron que la aeronave se encontraba en poder de los culpables en virtud de un contrato de arrendamiento que subscribió dicha empresa con el ciudadano nicaragüense Óscar Daniel Acosta Acevedo, quien lo arrendó en su carácter de representante legal de la Sociedad Aeroamérica S.A., el 12 de febrero de este año.

Posteriormente, el 19 de febrero vendió las acciones de Aeroamérica a Leticia Magdalena Thomas Altamirano, a quien le ocuparon dicho helicóptero en el hangar del Aeropuerto Internacional de Managua, el 13 de marzo de este año, explicó el doctor Lacayo.

Además dijo que compareció ante el juzgado mediante escrito en el que acreditó su representación y demostró el dominio del helicóptero de parte de Internacional Crushing, S.A., por medio de contrato venta de la aeronave y certificado original de Aeronavegabilidad Standard, emitido por la Dirección General de Aeronáutica Civil de Guatemala.

Los documentos incluyen certificado original de matrícula de helicóptero, contrato de arrendamiento, factura por servicio de fecha once de febrero y requerimiento de pago de horas vuelo efectuado a los arrendatarios.

Asimismo, dijo que ha gestionado la solicitud ante el juzgado en diferentes ocasiones y que espera que la juez, al dictar su sentencia, libere dicho helicóptero y no ordene el decomiso del mismo, ya que la empresa es dueña y poseedora de buena fe, no teniendo nada que ver en las actividades ilícitas de los inculpados, como lo demuestra la misma acusación de la Fiscalía, en la cual expresa que la aeronave se encontraba en manos de los acusados en virtud de contrato de arriendo.