Carlos Larios
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Esta vez no retrocederán. Maestros agrupados en la Unidad Sindical Magisterial (USM) afirmaron que realizarán un paro definitivo de clases que no permitirá el comienzo del año escolar 2011, con el fin de conseguir un verdadero aumento salarial.

Mientras, el secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (Anden), José Antonio Zepeda, aunque señaló que hacen falta más recursos para la educación, se mostró conforme por lo propuesto por el presidente Daniel Ortega.

El gobierno para el próximo año propuso un presupuesto de 5 mil 553 millones de córdobas para Educación, que equivale a apenas al 3.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, menos que el anterior, que representó el 3.86 por ciento.

“De acuerdo con todas las asambleas que estamos consensuando ahorita, nosotros vamos a un paro definitivo y fuerte a comienzos del próximo año. Lo vamos a anunciar oficialmente la próxima semana, porque no se puede estar jugando con el estómago de las familias de los maestros y las maestras; se está manoseando y pisoteando a los docentes”, aseguró el profesor José Siero, de la USM.

“Que me digan (los expertos que critican) porqué el (ex) presidente Enrique Bolaños redujo el presupuesto de educación por dos años consecutivos, eso no lo dicen, entonces me parece que hay una política del gobierno dirigida a hacer crecer que el presupuesto de Educación -y eso es lo que nosotros reivindicamos- es como el salario del maestro, que se ha aumentado en un 100 por ciento con respecto al 2006. No es suficiente todavía y por eso se sigue la política de mejorar el salario año con año”, justificó el sindicalista oficialista José Antonio Zepeda.

“Quieren avasallar el estómago”

El viceministro de Educación, Marlos Siu, quiso justificar el jueves el raquítico aumento salarial que darán a los maestros para el próximo año, al anunciar que el gobierno otorgará mensualmente un paquete alimenticio con el cual podrán ahorrar unos 400 córdobas en la compra de productos.


“Primero se jugó con el bono ahora se quiere jugar con el AFA (arroz, frijoles y aceite) de los (años) 80 y eso no viene realmente a contribuir en nada, más bien lo que están haciendo es avasallando el estómago”, aseveró Siero, quien señaló que los maestros quieren verdaderos aumentos fiscales y no limosnas que pueden desaparecer en cualquier momento.

Pero, para Zepeda, el paquete alimenticio será un beneficio para los maestros que deseen comprar en los puestos de ventas de la estatal Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabás), y según él, ya está llegando a los docentes del país, pero el viceministro de Educación afirmó que apenas se estaba desarrollando un pilotaje en Managua.

El asunto del bono

Mientras el vicetitular de Educación no pudo responder si el gobierno continuaría otorgando el “bono solidario” a los maestros, Zepeda se mostró más informado, al asegurar que el mismo seguirá siendo dado a los docentes.

Los maestros este próximo lunes introducirán una moción en la Asamblea Nacional solicitando a los diputados de las diferentes bancadas, que aprueben un mayor presupuesto para Educación y así ellos puedan recibir un aumento real fiscal de un mil 500 córdobas y procurar alcanzar el salario promedio de los docentes en Centroamérica.

Iglesia aboga por maestros

El obispo de la Diócesis de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, abogó para que el gobierno en el presupuesto del próximo año proponga para los maestros un significativo aumento salarial y que los diputados en la Asamblea Nacional lo aprueben, ya que el nivel de carestía de la vida es galopante en este país.

Puso como referencia el alto precio que tiene la libra de frijoles en el mercado y en tal sentido, llamó a los funcionarios de los distintos poderes del Estado que ganan jugosos salarios, deben de volver la vista hacia los pobres educadores.

“Es una belleza tener en las manos la educación de un joven, el maestro actualmente es el que más incide en la formación de un niño. El profesor tiene a los muchachos por muchas horas en el aula, mientras los padres no atienden a sus hijos por el poco tiempo que tienen; dicen que llegan cansados, sólo con ganas de dormir y el niño ya no puede ni platicar con ellos”, sentenció monseñor Mata.


(Con la colaboración de Máximo Rugama)