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El ex presidente del Tribunal de Apelaciones de Managua, doctor Alfonso Dávila Barbosa, propuso ayer a las máximas autoridades judiciales del país, integrar una comisión especial para determinar las irregularidades que se están cometiendo en la ventilación de los delitos sexuales.

El jurista, que radica en Masaya, dijo a EL NUEVO DIARIO que antes de formular la propuesta, ha leído con mucho detenimiento los conclusivos de Misión Internacional de las Mujeres, acerca de una justicia pronta y positiva.

Estos conclusivos presentados al inicio de la presente semana exponen la necesidad de que haya juzgados especializados en violencia contra las mujeres y cambio de leyes, así como una nueva mentalidad de los jueces, policías y fiscales, “quienes deberán actuar con inteligencia para obtener resultados muy justos”.

“Tomemos en cuenta que en Nicaragua nuestros judiciales están en su mayoría muy politizados y violentan la Declaración Universal de Derechos Humanos, que como sabemos, tiene como finalidad, dignidad y justicia para todas las personas. Además, ha quedado claro que los fiscales también caen en la red de los intereses políticos partidarios”, dijo.

Dávila Barbosa señaló que no se explica cómo la Corte Suprema de Justicia no ha ejercido control de algunos judiciales que actúan muy complacidos cuando surge de por medio una recomendación gubernamental a favor de los victimarios, y algunos andan libremente por las calles por haber logrado arresto domiciliar, a pesar de ser enjuiciados por graves delitos.

Consideró muy oportuno instalar a lo inmediato una comisión de estudio del Código Penal de la República de Nicaragua, ordenada y avalada por la Corte Suprema, la Fiscalía, y la Presidencia de la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional, para determinar fallas del debido proceso, de delitos contra la libertad de integridad sexual.

“Tengo fe en que podamos todos los medios de comunicación, los miembros de la Academia de Juristas de Nicaragua, el Mined y la Conferencia Episcopal, hacer causa común para que los violadores sufran severos castigos. Recordemos, que la ley es dura, pero es la ley”, terminó diciendo el jurista.