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Los reclamos de las pensiones alimenticias por parte de las madres han continuado en la delegación de Mifamilia en San Carlos, Río San Juan, pero lo único que les dicen es que les den tiempo. Nuestras indagaciones indican que de más de 200 beneficiarias de pensiones en el departamento, al menos 100 dicen no saber qué pasó con el dinero.

La publicación de EL NUEVO DIARIO sobre la malversación de las pensiones alimenticias motivó el envío del auditor Roberto Calderón por parte de Mifamilia. La delegada Dinora Ávalos ha guardado silencio, y el administrador, Bismarck Tapia, no respondió ante las denuncias de las beneficiarias, que lo involucran porque se supone que diario le recibía a la cajera y emitió cheques sin fondos.

Mientras el auditor se encontraba con la delegada Ávalos, la señora Maritza Gómez, en avanzado estado de embarazo, esperaba que el administrador le entregara la pensión de 500 córdobas después de llegar toda la semana. Cansada de esperar, Maritza se lamentaba de estar en el desempleo, con 4 hijos, y “aunque la pensión es una poquedad con eso alimento al niño”, decía. Al final, Tapia le dijo que no podía entregárselo en efectivo, porque sería a través del banco.

La enfermera Ana Julia Picado Robleto recurrió una vez más a Mifamilia para retirar 6 mil córdobas correspondientes a la pensión de septiembre y octubre que el padre de su hijo le depositó.

Según la joven, el administrador Bismarck Tapia “me dijo que lo espere para recoger el dinero, que tiene problemas porque Xóchitl Vigil --la secretaria cajera-- robó y anda huyendo. Yo no tengo que ver en eso, tienen que darme las pensiones con las que alimento a mi hijo”, apuntó.

No dan respuesta a situaciones difíciles

Ana Julia dice que el padre de su hijo ha cumplido con la pensión, e incluso está demandando la tutela del niño, “me han dicho que Mifamilia puede quitarme a mi hijo y eso es un fácil mecanismo para no darme la pensión, por ello le mandé una carta a la delegada (Dinora Ávalos), y no me ha atendido, siempre me dicen que está ocupada o anda en reunión”, reveló.

Marjorie Murillo también sigue a la espera de que el administrador le entregue la pensión de 1,200 córdobas para su pequeña de 4 años. “Es la primera cuota que recibe mi hija después que tuve que demandar a su padre en el juzgado. Ya confirmé que la depositó, pero el administrador se niega a entregármela”, afirmó. “Juegan con el estómago de los niños”, resintió la madre.

Violentaron normas

El ex administrador de la delegación de Mifamilia, Julián Murillo, dice haber trabajado para esa institución 11 años, y nunca hubo problemas con los beneficiarios. “Ese dinero es ajeno, no es de la institución, es de los niños y siempre se manejó en una cuenta”, señaló.

A su juicio, han violentado las normas internas. Explicó que el proceso es el siguiente: el padre entrega el dinero a la cajera y ésta emite un recibo, por las tardes se hacían los depósitos diariamente, y al final de la jornada se arquea la cajera con el administrador debiendo firmar además de ambos, la delegada.