Luis Galeano
  •  |
  •  |
  • END

La presentación que hizo el Estado de Nicaragua, al secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, el 6 de noviembre, demostró claramente que el dragado del Río San Juan es decisión soberana de nuestro país, que no causa daño ambiental, que la presencia del Ejército es en territorio nicaragüense para golpear el narcotráfico; y que la intención de Costa Rica sobre “Isla Calero” es sumarla a despojos territoriales de los que hemos sido víctimas a lo largo de la historia.

En la exposición hecha a Insulza por el presidente Daniel Ortega el sábado 6 de noviembre, y que fue divulgada ayer por medios del oficialismo, estuvo acompañado por el jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio Cesar Avilés; y el comisionado General y subdirector de la Policía Nacional, Carlos Palacios. También estuvo el embajador permanente de Nicaragua ante la OEA, Denis Moncada.

En el transcurso de la exposición a Insulza y su delegación, se mostraron mapas, documentos científicos y técnicos del trabajo de limpieza del Río San Juan y sobre todo se hizo referencia sobre los diferentes tratados internacionales y laudos en los cuales Nicaragua se basa para la defensa de su soberanía.

Esos tratados y laudos permitieron que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya ratificara el año pasado que nuestro país tiene el sumo imperio sobre el Río San Juan.

La historia de despojos

Ortega recordó que Nicaragua ha perdido territorio producto de las contradicciones históricas con el colonialismo británico, español y los intereses expansionistas
Mostrando un mapa de Nicaragua del siglo pasado, explicó a Insulza cómo esos intereses expansionistas provocaron que los territorios de Guanacaste y Nicoya (10,141 kilómetros cuadrados) fuesen arrebatados, y luego ocurriera lo mismo con Mokorón (25 mil kilómetros cuadrados).

Guanacaste y Nicoya fueron arrebatados por Costa Rica y Mokorón por Honduras. En total, la entonces provincia de Nicaragua contaba con 165 mil kilómetros cuadrados, antes de ser cercenados ambos territorios y anexados a los países antes mencionados.

“Se dieron tratados, acuerdos, entre Costa Rica y los británicos decidiendo sobre territorio nicaragüense, se dieron tratados acuerdos entre Costa Rica y Estados Unidos, también decidiendo sobre territorio nicaragüense, o sea una larga historia de conflictos territoriales limítrofes”, señaló Ortega a Insulza.

Le mención que Honduras también se han dado conflictos limítrofes, lo mismo con Colombia, en los que este país logra apoderarse de la Isla San Andrés y de Providencia, cuando Nicaragua era ocupada por tropas de Estados Unidos.

No ha habido invasión

El general Avilés Castillo ratificó a Insulza que las Fuerzas Armadas nicaragüenses, de acuerdo con los límites territoriales se definen por el Tratado Cañas-Jerez de 1858, que fue ampliado por los laudos Cleveland y Alexander, no han invadido territorio costarricense, sino todo lo contrario, que ha sido la fuerza pública de ese país la que ha incursionado en nuestras tierras.

“Rechazamos las acusaciones de invasión por parte de nuestro Ejército, por el contrario, Nicaragua tiene suficientes evidencias de las incursiones de personal de los aparatos de la fuerza pública armada de Costa Rica al territorio nacional”, señaló Avilés.

Dijo que hay fuertes amenazas del ministro de Seguridad de Costa Rica, José María, quien advirtió que los soldados nicaragüenses saldrían del territorio que alegan que es suyo “por la fuerza o por la razón”.

“Esto a nosotros no nos intimida, somos prudentes ante esta situación, todas estas palabras de amenaza fueron acompañadas de imágenes en los medios de comunicación, nosotros hemos asumido una posición firme de la defensa de la soberanía nacional”, señaló el jefe castrense.

Mostró documentos de actas de entrega de oficiales de nuestro Ejército a las autoridades de migración nicaragüense, haciendo constar de la incursión de estos oficiales ticos de manera ilegal.”

La sentencia de la Corte Internacional (de Justicia) del 13 de julio de 2009 estableció claramente que Nicaragua tiene el dominio y el sumo imperio del Río San Juan en todo su curso. La Corte concluye que Nicaragua tiene el poder de reglamentar el ejercicio por Costa Rica, se está refiriendo a los derechos limitados que le dio la Corte a Costa Rica”.

El alto mando lamentó que exista una campaña del lado tico sobre supuestos daños ambientales que ocasiona la limpieza del Río San Juan.

Sostuvo que en los años 50 del siglo pasado, Costa Rica desvió el caudal del Río San Juan hacia su territorio sacando nuestras aguas por el Río Colorado. Las operaciones de dragado de nuestros vecinos tardaron siete años, desde 1948 hasta 1955, tiempo en el cual no notificaron ni pidieron permiso, y tampoco hicieron un estudio del daño que estaban causando a nuestro Río. En los años 90 hasta quisieron hacer un canal paralelo al Río San Juan para desviar sus aguas, pero al final no lo concretaron.

Lucha frontal contra el narcotráfico

Avilés señaló que se ha reconocido a Nicaragua como la nación centroamericana que ha brindado mayores resultados contra la droga y el crimen organizado; y que producto de las operaciones realizadas en 2009, alrededor de 300 toneladas de cocaína no pudieron llegar a su destino convirtiendo al país en un muro de contención en esta lucha, en la que se benefician los países del norte.

Reiteró lo que ha dicho Ortega al invitar a Costa Rica a establecer la comisión binacional y realizar el amojonamiento, ya que en estos tiempos no cabe el lenguaje belicista, sino la conversación y el dialogo.

El comisionado mayor Esteban Guido, jefe de Investigación de Droga de la Policía Nacional, también explicó parte de las operaciones a Insulza, al indicar que la orientación del gobierno en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado incluye dirigir esfuerzos a la incautación de droga, así como erradicar a las células, que pretenden formar base social en el país.

Con base en ese trabajo de quiebre de células del narcotráfico, el jefe antidroga manifestó que se han capturado 12 mil 334 ciudadanos nicaragüenses masculinos y 3 mil 382 mujeres, así como 646 extranjeros masculinos y 93 mujeres de diversas nacionalidades. Estos datos no incluyen ciudadanos que operan de forma desorganizada.