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  • EFE

El canciller de Costa Rica, René Castro, afirmó hoy que no descartaría pedir a los países miembros de la OEA la suspensión de Nicaragua en el Sistema Interamericano, en última instancia si fuera necesario y una vez agotadas todas las medidas, si Managua no retira las tropas de su territorio.

En una rueda de prensa, el canciller aseguró que Costa Rica ha decidido dar un "chance adicional a la paz" al posponer 24 horas el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que Nicaragua acepte la retirada de las tropas. Sin embargo, Castro indicó que su país defenderá "su soberanía con los mecanismos que tiene a mano", y por ello no descartaría pedir en última instancia la suspensión de Nicaragua si fuera necesario y una vez agotadas todas las medidas.

"No dudaríamos llegar a ese nivel si fuera necesario", de pedir la suspensión de Nicaragua en la OEA, aunque admitió que sería "muy triste" que la solución fuera ésa en lugar del consenso y una solución pacífica a la crisis. Eso sí, expresó Castro "hacemos votos y oraciones para que esto no llegue" a pasar.

La suspensión, opinó el canciller de Costa Rica, "no es algo que país alguno desea" por el aislamiento y las sanciones que supone. Pese a todo, se trataría de la última medida, recalcó. Antes, Costa Rica pediría una reunión de consulta de cancilleres.

Ticos dejan un "chance adicional a la paz, de 24 horas"
El canciller manifestó que Costa Rica aceptó hoy una petición recibida por el grupo de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) de dar un "chance adicional a la paz de 24 horas".

"Hemos aceptado porque es acorde a nuestros principios y nuestra posición, y hemos sido también claros y tajantes acerca de que esos chances a la paz no pueden significar ni entenderse como que se puede posponer la acción de la OEA sin plazo alguno", dijo.

Por ello, afirmó que si el viernes "se mantiene el incumplimiento de Nicaragua", en cuanto a la retirada de sus tropas, pedirá a la OEA una reunión de consulta de cancilleres, que puede establecer, de mantenerse la situación, sanciones de diferente gravedad y complejidad, incluso la suspensión de un país.

"En pocos días, la semana próxima habría una reunión al más alto nivel de la OEA", si Managua no cede y acepta las recomendaciones que hizo el secretario general, José Miguel Insulza, a ambos países.

Insulza recomendó a San José y a Managua que celebren la VIII Reunión de la Comisión Binacional, prevista para el 27 de noviembre, para tratar "con carácter urgente" con el acompañamiento de la OEA.

También les aconsejó que, con el fin de generar un clima propicio para el diálogo, eviten la presencia de fuerzas armadas o de seguridad en el área donde su presencia podría generar tensión.

De acuerdo con Castro, cada vez más países se sumen a que el informe de Insulza se implemente y se despeje zona actualmente "invadido" por Nicaragua.

La embajadora de Ecuador ante la OEA y representante de la Aladi, Maria Isabel Salvador, indicó en la rueda de prensa que han solicitado al Consejo Permanente que postergue la sesión porque el grupo cree que es "muy importante realizar gestiones adicionales al más alto nivel que permitan a ambas partes llegar a un acuerdo y a una solución pacífica", incluso el día de mañana, expresó su esperanza.

"Presidentes intentan convencer a Nicaragua"
De acuerdo con Castro, varios presidentes están actuando para intentar convencer a Nicaragua de la conveniencia de que ceda. Admitió que hoy no se produjeron reuniones bilaterales con Managua, porque "no hay la credibilidad y la confianza en estos momentos para ello" y es por lo que Costa Rica pide el acompañamiento de la OEA para las conversaciones.

"A esta hora y en esta fecha Nicaragua no ha cumplido y se encuentra en franca oposición al informe de la OEA", señaló el canciller, dado que "se mantiene la presencia de tropas".

El litigio fronterizo comenzó el pasado 21 de octubre cuando Costa Rica denunció que Nicaragua vertía los sedimentos del dragado del río San Juan en su territorio, asunto que Managua niega.

Las autoridades costarricenses han acusado, además, a las nicaragüenses de invadir con efectivos militares un sector en el Caribe que San José considera como suyo, mientras Managua argumenta que su presencia militar es en su propio territorio y para combatir el narcotráfico.