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El agresivo plazo de 48 horas emitido por Costa Rica para presionar a los miembros de la Organización de Estados Americanos en busca de una sanción contra Nicaragua, no tuvo eco en las autoridades del foro interamericano, que suspendieron la sesión especial programada para ayer jueves.

La suspensión ocurre en medio de un intenso cabildeo de los dos protagonistas, de molestias de delegaciones representadas en el organismo por el error diplomático de Costa Rica de imponer un plazo fatal cuando se hablaba de diálogo y de una feroz campaña de desprestigio de la administración de San José y sus medios hacia las autoridades de Nicaragua.

Moncada confirma

La OEA aplazó la cita de su Consejo Permanente sobre el diferendo fronterizo entre Costa Rica y Nicaragua, y la fijó para este viernes a la tres de la tarde, según confirmó el embajador de Nicaragua ante la OEA, Denis Moncada Colindres.

De acuerdo con la versión del diplomático nicaragüense, el foro se propuso una prórroga para “brindar la posibilidad de hacer una gestiones al más alto nivel con el objetivo de encontrar una solución”.

Según el representante de Nicaragua, la discusión se encuentra actualmente en un “impasse diplomático”, en la cual las dos partes discuten y dialogan con los países partes para encontrar una solución al diferendo fronterizo iniciado por Costa Rica, que acusó a Nicaragua de invadir su espacio territorial en las labores de dragado iniciadas el mes pasado, en un sitio al que los ticos llaman “isla Calero”.

Nicaragua rechaza rotundamente las acusaciones de Costa Rica y argumenta, sobre la base a tratados, laudos, mapas y documentos históricos, que el sitio donde permanecen soldados nicaragüenses es territorio totalmente nacional.

Según Moncada, varios países miembros de la OEA estaban “inconformes” y “molestos” porque dicha sesión fue programada a partir de “una posición tipo ultimátum que había planteado Costa Rica y obviamente esto no agrada a los representantes de los Estados.

Previo al cese de la cita, los dos países realizaban ingentes esfuerzos por agenciarse el respaldo de las delegaciones de la OEA a favor de sus respectivas posturas, pese a que en la última sesión del martes 9 de noviembre, la mayoría de los representantes abogaron por un diálogo bilateral acompañado por los representantes del foro.

“La situación continúa. Hay un mediador que es el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, él puede solicitar a Costa Rica y Nicaragua retomar el diálogo. Sin embargo, los mediadores no pueden establecer condiciones ni precondiciones a las partes”, explicó Moncada.

En la última sesión, Insulza recomendó ante el Consejo Permanente que no hubiera tropas en el área, que reanudaran negociaciones directas de cara a la comisión bilateral del 27 de noviembre y que dialogaran para delinear con mojones la frontera.

Costa Rica aceptó la propuesta, pero insistió que Nicaragua retirara los soldados en el delta del río San Juan y le dio 48 horas para ello, al igual que se lo dio a las demás delegaciones para que tomaran las decisiones a favor de su postura, bajo advertencia de pedir una Asamblea General de la OEA y que se convoque el Comité de Consultas, integrado por los cancilleres de los países miembros del organismo.

“Costa Rica presentó un proyecto de resolución, nosotros estamos preparando nuestro proyecto para presentarlo en la reunión de mañana, indicó, agregando que Nicaragua demostrará, a través de un experto en geografía e historia, la solidez de sus argumentos respecto al diferendo.

Incer Barquero en la OEA

“El doctor Jaime Incer Barquero –asesor ambiental del presidente y científico-- está aquí en la misión de la OEA, va explicar el tema relacionado con lo que él domina, los aspectos geográficos, ecológicos y otros temas históricos y en la sesión vamos a pedir la palabra para darle espacio al doctor Incer Barquero en esa sesión”, anunció.

Mientras tanto, del lado costarricense, la presidente Laura Chinchilla continuó sus discursos contra Nicaragua y amenazando con recurrir a todos los mecanismos internacionales para resolver el problema, que a su entender “no es un litigio fronterizo sino una invasión a la soberanía costarricense”.

Chinchilla dijo que la denuncia ante la OEA “es solo un paso más dentro de un camino complejo que pone a prueba la paciencia y confianza en los organismos internacionales”.

Enrique Castillo, representante de Costa Rica en la OEA, según citó La Nación, dijo que el plazo adicional lo pidieron México y los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), liderados por el gobierno venezolano de Hugo Chávez, aliado del presidente Daniel Ortega.

Los países miembros del ALBA, que integran Bolivia, Venezuela, Cuba, Ecuador, Dominica, Antigua y Bermuda y San Vicente y Granadinas, emitieron anoche un comunicado en el que respaldaban un diálogo sin “condiciones”.

El representante nicaragüense, Denis Moncada, contradijo al costarricense y advirtió que el tiempo adicional se debe a que varios países consideraron inapropiado el ultimátum de 48 horas dado por Costa Rica.

Avilés en el río

Mientras tanto, desde el río San Juan, territorio nicaragüense, el jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés Castillo, reiteró que las fuerzas militares que combaten al narcotráfico no se moverán de la zona porque están en territorio nacional en funciones propias del Estado de Nicaragua.

El canciller costarricense René Castro y su embajador ante la OEA, Enrique Castillo, asimilaron como una “oportunidad a la paz” la postergación de una tercera ronda de discusión en el Consejo Permanente, pero advirtieron que si hoy no se logra un consenso, su país convocará a una reunión de cancilleres para la próxima semana.

Tanto Castro como Castillo, quienes brindaron una teleconferencia desde Washington con periodistas en San José, insistieron “en el sentido de urgencia” de su país para que la OEA le resuelva el conflicto fronterizo con Nicaragua.

En Costa Rica se generó tanta expectativa con el ultimátum de 48 horas dado unilateralmente por ese país, que el canciller Castro explicó que la sesión abortada ayer, además de darle un chance a la paz, no puede interpretarse como algo que se puede posponer sin plazo alguno.

De no obtener resultados favorables a sus exigencias, Costa Rica aseguró que hará gestiones en otros niveles para pedir eventuales sanciones contra Nicaragua. Entre las alternativas que valora Costa Rica es la suspensión nicaragüense del foro.

¿Hostigamiento tico a militares?

Anoche La Nación informó que la Fuerza Pública detuvo seis camiones militares del Ejército de Nicaragua que venían embarcados de Alemania y que calaron en puerto Limón, en el Caribe costarricense.

Luego de ello, los vehículos fueron estacionados en el patio de la comandancia y sus papeles sometidos a revisión, según ese diario citó al ministro de Seguridad, José María Tijerino, quien se encontraba reunido en el Consejo de Seguridad del Gobierno, para evaluar las medidas a tomar.

Los vehículos de guerra entraron al puerto costarricense en vista de que Nicaragua no cuenta con puertos en el Caribe. Horas más tarde, el mismo medio informó que los vehículos fueron liberados, versión atribuida al mismo ministro de Seguridad Pública, José María Tijerino.

“Ya están en circulación rumbo a su destino”, dijo el funcionario. “Los ejércitos suelen renovar sus vehículos. No encontramos jurídicamente ningún motivo para detenerlos, pero estaba justificado que revisáramos sus papeles”, agregó el Ministro.

“Esto debe servir de ejemplo de que éste es un Estado de derecho, que no estamos en guerra con Nicaragua, y que no tenemos razón para detener los camiones. Si este fuera un país autoritario, tendríamos sobradas razones, pero {esta es Costa Rica”, añadió Tijerino.