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Organizaciones de derechos humanos y mujeres señalaron como antijurídica, discriminadora y machista, la sentencia del Tribunal de Apelaciones de Managua, TAM, en el caso de apelación de Farinton Reyes, acusado de violación y cuya condena le fue reducida en una cuarta parte, pasando de 8 años a 6.

La doctora Vilma Núñez, Presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, rechazó tal resolución donde los razonamientos se reducen a suposiciones de los magistrados y transformando en atenuantes los elementos que, según el Código procesal Penal, son agravantes en el delito de violación.

“Han fallado contra derecho, violando las disposiciones legales. Considero que no tenían ninguna posibilidad de cambiar la sentencia y bajar la pena de ocho años. Me dejan estupefacta los argumentos para soportar dos atenuantes, principalmente cuando no se comprobó la relación íntima que supuestamente hubo entre víctima y victimario, o si el agresor realmente estaba en estado de ebriedad”.

Usaron lo que no estaba en el expediente

El capítulo tercero del Código Penal, sobre las circunstancias que atenúan la responsabilidad penal, no se encuentra que la ebriedad sea un atenuante cuando se comete el delito de violación. Lo especificado es la disminución psíquica por perturbación, y si fuera así, para aplicarlo se debió comprobar a través del médico forense, lo que no existe en el expediente.

Según el Capítulo tres del CPP, la disminución psíquica por perturbación, es “la de actuar el culpable a causa de perturbación que no comprenda la eximente establecida en el numeral 2 del artículo 34”. El mismo menciona que, está exento de responsabilidad quien, al tiempo de cometer la infracción penal se halle en estado de perturbación, que le impida apreciar o comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión, siempre que el estado de perturbación no haya sido buscado con el propósito de cometer un delito o hubiera previsto o debido prever su comisión. En el presente caso el acusado es un funcionario del Ministerio de Gobernación.

“De ser un atenuante la ebriedad ésta sería una licencia para la violación sexual. Hay que tomar en cuenta que la mayoría de los violadores lo hacen en estado de ebriedad, ya sea para darse valor o no sentirse responsable al cometer el delito, lo que significa alevosía pues se preparan para la cometer la acción. Esto también es un agravante”, remarcó la presidenta del Cenidh.

Magistrados complacientes

Además, indica que la relación que antes supuestamente habían tenido los involucrados, y que tomaron como otro atenuante, es un argumento antijurídico y complaciente de los magistrados para encubrir una actividad delictiva, reflejando una concepción machista.

En el CPP capítulo IV, artículo 36, inciso 11, sobre las circunstancias que agravan la responsabilidad penal, está el prevalimiento en razón de género. Señala como agravante “cuando el hecho realizado se ejecuta aprovechándose de una relación de dependencia, autoridad o afinidad para causar prejuicio a otra persona en razón de su sexo, ya sea que deriven esas relaciones del matrimonio, unión de hecho estable u otra relación de afinidad o laboral, o aún cuando esa relación hubiera cesado”, dicta el documento.

Una recomendación de Walkiria Huete, abogada de CPDH, es que se debe recurrir al sistema judicial a rechazar la casación de Farinton Reyes, de no ser así y sin oposición de la parte ofendida, podría haber otra reducción de condena la cual, de llegar a cinco años, con mucha facilidad podría llegar a tener el beneficio de libertad condicional. Por lo tanto deben agotar todas las vías legales posibles.