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Un centenar de niños y adolescentes marcharon ayer por las calles cercanas a los semáforos del Gancho de Caminos, en una de las entradas del populoso Mercado Oriental, exigiendo a diputados, y principalmente al Presidente de la República, que destinen más presupuesto para Salud y Educación.

La jovencita Silvia Ruiz Sánchez señaló que la obligación de los diputados s servir a la población y ayudar a los colegios.

“A veces miles de niños y niñas tenemos que dejar de estudiar o no estudiamos por falta de presupuesto”, expresó Ruiz, alegando además que en los centros hospitalarios no se da una buena atención.

La opinión de Silvia es compartida por el niño Marlon de Jesús Mercado, quien mencionó que realizan la campaña para que en los centros de salud y de estudios tengan más capacidad, calidad y mejor atención. Por otra parte, criticó que en los colegios continúa el castigo corporal.

Mala atención en hospitales

Agregó que hay mala atención en los hospitales. “A veces una persona llega buscando ser atendida, sin que las enfermeras hagan caso a los dolores, pero lo dejan hasta cuatro horas para que un médico lo vea”, comentó.

Mayling Morales, quien cursa el segundo año de Secundaria y también estudia computación, dijo que su exigencia es mayor presupuesto para sectores claves para la vida ciudadana y principalmente para la niñez y adolescencia.

“Necesitamos que nos sigan apoyando para poder estudiar y poder superarnos en la vida”, expresó la adolescente.

Miguel Lugo, estudiante en el centro Inprhu, en el mercado del Mayoreo, dijo que también quiere tener oportunidades en el futuro para que cuando sea mayor, poder llegar a ser doctor.

Marvin Moreira, coordinador de proyectos sociales del Instituto de Promoción Humana, Inprhu, comentó que la marcha se realizó en el marco de la campaña “inversión”, en alianza con la Federación Coordinadora Nicaragüense de ONG que trabajan con la Niñez y la Adolescencia, Codeni, que plantea una mayor inversión en la niñez, cuyo objetivo es el incremento paulatino del presupuesto a Educación, hasta llegar al 7 por ciento del Producto Interno Bruto.