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Aprovechando el día de la bandera, la mandataria Laura Chinchilla participó en la marcha de decenas de niños vestidos de blanco que desfilaron en la capital del país.

Los niños desfilaron menos de una decena de cuadras desde el centro de San José, donde luego de culminar la actividad, algunos liberaron palomas blancas como símbolo de la paz.

Los niños, que desconocen sobre el conflicto limítrofe con Nicaragua, se declararon por la paz de su país, pero más que poner énfasis en el diferendo, lo hicieron en contra de la inseguridad de Costa Rica.

Chinchilla, al término de la misma, confió en que Nicaragua pueda retirar en las próximas 24 horas sus tropas del sitio en disputa.

"Desde hace más de 60 años Costa Rica quiere decir que sus armas son el trabajo y la paz, y con esas armas es que tenemos que ganar las duras batallas, con las que vamos a demostrarle al mundo por qué Costa Rica es diferente", dijo.

En sus declaraciones Chinchilla dijo que los nicaragüenses que están dentro de su país, deben sentirse seguros, a pesar de que son las víctimas del conflicto por el incremento de la xenofobia.

“No tienen que temer nada. Costa Rica seguirá mostrando esa vocación que ha tenido a lo largo de su historia, acogiendo a gente que viene huyendo de la bota militar o que busca mejores oportunidades. Los nicaragüenses seguirán siendo respetados y queridos siempre”, dijo.

Pero en redes sociales, la radio y televisión, le piden a la mandataria que adopte medidas drásticas contra los inmigrantes, al pedir que cierren la frontera o que hagan leyes migratorias más duras.