•   MANAGUA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Nicaragua descartó hoy retirar sus tropas de la zona fronteriza con Costa Rica, como lo solicitó la OEA, alegando que esa resolución del organismo continental "no tiene validez" pues éste carece de competencia para tratar asuntos limítrofes.

"Nosotros consideramos que esta resolución no tiene ninguna validez porque es una resolución que fue impugnada y cuestionada en cuanto a que la OEA se metió a tratar temas de límites que no son de su competencia", declaró el embajador de Nicaragua ante la OEA, Denis Moncada Colindres, al oficialista Canal 4.

En Nicaragua "seguiremos defendiendo nuestra soberanía porque nuestras tropas están en territorio nacional combatiendo el narcotráfico y el crimen organizado y las fronteras están claramente delimitadas por los tratados" suscritos entre ambos países en 1858, advirtió el diplomático.

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó el viernes, por 22 votos de 27 presentes en la sesión, una resolución que pide retirar de la zona fronteriza a los efectivos militares y policiales, moción que fue calificada como un "triunfo" por Costa Rica y rechazada por Nicaragua.

"Esta resolución nace invalidada y no tiene ningún efecto", reiteró Moncada, quien a su vez cuestionó "el proceso de reuniones" celebrado por el organismo sobre el conflicto como el "más desordenado que ha tenido la OEA".

El gobierno nicaragüense cree que Costa Rica "se precipitó" al acudir a la OEA, organismo que a su juicio no tiene competencia en este diferendo fronterizo y alega que debe ser dirimido por la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

OEA "debilitado"
El embajador venezolano en la OEA, Roy Chaderton, afirmó que la votación "debilitó" al organismo. "No sé si esto es la OEA. Habría que plantearse qué sentido tiene ser partícipe de este inmenso desorden", señaló el diplomático, en una reunión que por momentos se tornó en total caos.

"La resolución efectivamente es una resolución intermedia", defendió el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien afirmó que Costa Rica cedió en su primera exigencia de que la OEA ratificara que la zona en disputa era territorio costarricense.

El gran perjudicado con este conflicto, que reavivó las recriminaciones mutuas entre dos vecinos con un historial de rencillas, podría ser el proceso de integración centroamericano, estimó el secretario general de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Francisco Rojas. "Los temas fronterizos son altamente sensibles y un incidente como éste puede tener graves consecuencias sobre el proceso de integración", añadió el secretario general de la FLACSO, que tiene su sede central en San José.