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Más de la mitad de las mujeres sin oportunidades de empleos en Nicaragua son las que han emigrado en los últimos dos años al exterior, especialmente Costa Rica, según reflejó un estudio que llevó a cabo en ese país la Organización Internacional sobre las Migraciones (OIM).

Bertha Fernández, jefa de misión en Managua de la OIM, dio a conocer durante un foro de más de 500 mujeres líderes de 14 organizaciones femeninas del país el estudio realizado en la capital costarricense, donde el 45 % de las féminas que viajaron, se establecen solas en ese país.

Refleja el estudio que un gran porcentaje de esas mujeres que han viajado a ese país en los últimos años en búsqueda de trabajo, abandonaron sus estudios en Nicaragua y dentro de esos sectores que han emigrado, hay una gran cantidad de maestras que con un salario de 4 mil córdobas en el país no pueden mantener a su familia.

Dijo que a esto hay que agregarle que el presupuesto de educación ha sido reducido considerablemente en el área educativa y eso ha hecho que una buena cantidad de maestras hayan tenido que emigrar a Costa Rica para trabajar en su mayoría como domésticas. Las mujeres que han emigrado oscilan en edades entre 28 y 49 años.

La representante de a OIM durante una exposición ante el cónclave femenino –donde participaron mujeres líderes de Guatemala, El Salvador y Honduras- hizo referencia a la trata de personas y puso ejemplos sobre hechos ocurridos en el departamento de Chinandega, donde las investigaciones han arrojado que las jóvenes afectadas antes habían sido víctimas de violencia intrafamiliar.

Para las mujeres no es fácil dejar su país

“La decisión de emigrar no se toma de la noche a la mañana, sino que es algo que se va barajando y tiene mucho que ver que dentro de su comunidad existen amigas que ya han ido (al caso de Costa Rica) y por lo consiguiente podría existir un cierto apoyo a buscar trabajo”, dijo.

La OIM en su investigación incluyó testimonios de varias mujeres nicaragüenses que laboran en Costa Rica, las que entre otras cosas señalaron que tuvieron que dejar Nicaragua porque ya no podían mantener a sus hijos.

Dijo la responsable de la organización internacional de las migraciones que las mujeres además cuando han viajado a Costa Rica han tenido que soportar malos tratos, actos de corrupción, sobre todo si son mujeres jóvenes, además que se someten a aislamientos para evitar que las deporten las autoridades migratorias de ese país.

Las mujeres nicaragüenses abordadas por la OIM en Costa Rica hicieron referencia a los altos costos económicos que tuvieron que enfrentar para emprender el viaje hacia ese país, entre ellos la adquisición por primera vez de su pasaporte, que resulta bastante caro para lo que ellas ganan. Otras enfrentaron gastos para ingresar ilegalmente a Costa Rica a través de un coyote. Con respecto al envío de las remesas “las mujeres son más constantes” que los hombres además que la cantidad de dinero que envían las trabajadoras son mayores que las que hacen los varones que emigraron a trabajar a Costa Rica.