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La Organización de Estados Americanos insistirá en que Nicaragua y Costa Rica deben sentarse a dialogar para resolver el diferendo territorial, dijo el secretario general de esa organización, José Miguel Insulza, a la cadena de noticias estadounidense CNN.

El secretario general de la OEA declaró a la cadena de televisión que esta semana tratará de conversar con los gobiernos de Nicaragua y de Costa Rica para restablecer el diálogo bilateral, luego que en la última sesión del Consejo Permanente, en medio de un desorden inédito, se votara a favor de una resolución que ordena el retiro del Ejército de Nicaragua de una zona del Río San Juan, en un punto cercano a territorio costarricense.

En la entrevista, Insulza sostuvo que la OEA no se ha referido en ningún momento al fondo de la disputa entre ambos protagonistas, ni le ha dado la razón a ninguna de las dos partes, sino que “solamente se ha limitado a promover el diálogo”.

La propuesta aprobada por mayoría el pasado viernes en la OEA, fue iniciativa de la Secretaría General y proponía un diálogo en la reunión bilateral del próximo 27 de noviembre, de cara a amojonar la frontera con acompañamiento del foro, pero con la condición de retirar de la zona a fuerzas armadas y de seguridad de ambos países.

Insulza recordó que Costa Rica puede convocar una reunión de cancilleres y de conformidad con el Pacto de Bogotá, o agotado este proceso, recurrir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en donde a diferencia de la OEA, sí hay resoluciones de obligatorio cumplimiento.

Crisis se internacionalizó

La crisis política que enfrentan Costa Rica y Nicaragua ya alcanzó ribetes internacionales al involucrar a terceros países y provocar tantos llamados al diálogo y a la prudencia, como amenazas y solicitudes de sanciones contra la administración de Managua.

Medios de todas partes de América Latina han escrito sobre el tema y uno de ellos, El Comercio de Perú, calificó como “desafortunada”’ y “preocupante” la situación.

El diario llamó a la OEA a buscar una salida negociada y aunque reiteró que se trata de un conflicto bilateral que deben resolver las naciones involucradas, expresó que la comunidad internacional está llamada a sumar esfuerzos y recurrir a los instrumentos de la diplomacia para superar esta coyuntura de manera pacífica.

El ex candidato presidencial costarricense, Ottón Solís, en un artículo de opinión publicado en La Nación, pidió a sus ciudadanos evitar el lenguaje “altisonante y el nacionalismo ciego”.

“Defendamos sin altisonancias nuestra patria. Cuanto más bajito hablemos, más se escuchará nuestra voz en el mundo”, sugirió Solís.

Esto lo dijo ante la denuncia de organizaciones no gubernamentales costarricenses y nicaragüenses del incremento de campañas xenofóbicas y racistas contra miles de inmigrantes nicaragüenses que trabajan y viven en Costa Rica.

En San José, desconocidos lanzaron una bomba molotov contra la embajada de Nicaragua, sin que se haya determinado a la fecha la autoría de los terroristas.

En tanto, se anunció que el Parlamento Centroamericano anunció una sesión urgente este martes, para analizar el diferendo limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica.

Arias: No al TIAR

En San José, el ex presidente Oscar Arias Sánchez, consideró que para resolver el conflicto limítrofe con Nicaragua su país no debe invocar al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, TIAR, mucho menos aplicar sanciones bilaterales; aunque insistió en que Costa Rica debe “hablar con todos los países que están en el Consejo de Seguridad”.

“No, Costa Rica es un país desarmado y nuestro ejército es la razón que tenemos en este conflicto y nuestra capacidad de convencer al mundo de que hemos sido agredidos por nuestro vecino del norte”, respondió Arias en una entrevista al diario La República, cuando se le preguntó sobre la invocación del TIAR.

El ex mandatario también rechazó cualquier posibilidad de establecer sanciones bilaterales como suspensión de venta de energía, irrupciones en las relaciones diplomáticas y comerciales, fuertes medidas migratorias y gravamen a las remesas; tal y como han insinuado algunos costarricenses.

“No, eso sólo perjudica al pueblo de Nicaragua, no le hace ni cosquillas a Ortega”, añadió.