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La información detallada por personal del Instituto de Medicina Legal de la Corte Suprema de Justicia, quienes están alarmados porque las agresiones sexuales bajo los efectos de fármacos han aumentado de tres a 18 casos mensuales, fue confirmada por la Policía Nacional, la que también registra el suceso en sus expedientes.

Además, aseguraron que el uso de fármacos como Diazepán, Lorazepán entre otros medicamentos que inhiben la conciencia, de parte de delincuentes para “domar” a la persona y luego abusar sexualmente de ellas o robarles, es ahora usado con más frecuencia.

“El mismo modo de operar es aplicado en centros de diversión a jóvenes que son drogadas y abusadas sexualmente. Hemos conocido de casos de muchachas que han aparecido en moteles luego de haber sido víctimas de los abusadores, pero no tenemos más detalles, porque los casos son investigados por las Comisarías de la Mujer, Niñez y Adolescencia”, expresó la comisionada mayor, Glenda Zavala, jefa de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).

Falta beligerancia

Sin embargo, Virginia Meneses, de la Red de Mujeres contra la Violencia, se quejó por la falta de beligerancia de las autoridades en estos casos, ya que aunque admite que se están dando con más frecuencia el uso de drogas para violar a las mujeres, no investigan a profundidad los casos.

“Las mujeres denuncian el hecho que se sintieron adormecidas luego de tomar una bebida que les ofrecieron después de regresar del baño y que posteriormente no se acuerdan de nada, pero en el expediente no rola”, aseguró Meneses.

Meneses recordó que ni en las acusaciones del Ministerio Público aparece el hecho, porque no hay prueba de toxicología para respaldar el relato y esa agravante del hecho queda olvidada.

“Las mujeres han sido ultrajadas sexualmente a través de una sustancia que no podemos determinar, pero sí es algo que las víctimas refieren que las marea, les da sueño, las deja como inmovilizadas, pero no puedo decir qué tipo de droga o pastilla es. Ellas no recuerdan muchas veces el atraco sexual, sólo el antes y el después”, explicó la doctora Salinas.