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Costa Rica continuó su campaña internacional contra Nicaragua abriendo nuevos frentes de ataque, como la denuncia ante un organismo ambiental por supuesta destrucción ecológica de Nicaragua en las labores de dragado del río San Juan, al tiempo que insistía en retomar camino de OEA.

Ayer se informó en San José que la Organización Mundial de Protección de Humedales, conocida como Convención Ramsar, verá una acusación de Costa Rica sobre supuestos “daños ambientales” provocados por Nicaragua en la denominada “Isla Calero”, sitio donde el país vecino insiste que se encuentran tropas militares nicaragüenses, situación negada por la administración de Managua.

Así se anunció ayer en el Consejo Presidencial del vecino país, en el cual participaron el vicepresidente de esa nación, Alfio Piva, el geólogo Allan Astorga, el canciller René Castro, y Marco Vargas, ministro de la Presidencia, informó el diario La Nación.

¿Y Las Crucitas?

“Existe un grave riesgo de daño ambiental sobre el delta del Río San Juan”, aseguró Astorga, quien agregó que las consecuencias afectarían tanto a Costa Rica como a Nicaragua, sin recordar o citar que las labores de dragado se realizan conforme a estudio de impacto ambiental aprobado por el Ministerio del Ambiente nicaragüense.

Según la versión tica, “Isla Calero” pertenece al refugio de vida silvestre Barra de Colorado y fue suscrita a Ramsar en 1996.

De acuerdo a Piva, los humedales tienen un alto valor ambiental, y por ello es necesario “alzar la voz ante instancias internacionales para intervenir ante las acciones tomadas por el gobierno nicaragüense desde días atrás, al iniciar un proceso de dragado del río San Juan”.

Castro confirmó que el próximo viernes llegará a Costa Rica una misión de la OEA para verificar el terreno de “Isla Calero”, así como “el cumplimiento o no de la desocupación militar nicaragüense”.

OEA desmiente a ticos

Según agencias de prensa, Insulza negó ayer por la tarde que vaya a enviar este viernes una nueva misión a Costa Rica en el marco del conflicto limítrofe de ese país con Nicaragua, tal como había anunciado unas horas antes San José.

En un encuentro con periodistas, el titular de la OEA dijo que no sabe de dónde ha salido esta noticia, y afirmó que se trata de un “error” y que probablemente Costa Rica se refirió a la misión de observación electoral del organismo que supervisará las elecciones municipales del 5 de diciembre, y que inició una visita preliminar al país.

Costa Rica, en su ofensiva sostenida contra las labores de dragado de Nicaragua en el lecho, informó que el 29 o el 30 de noviembre estaría convocando el Consejo de Cancilleres del organismo, para presionar a Nicaragua a sacar a los militares de lo que dicen es su territorio.

Nicaragua equivocada, dice Insulza
Nicaragua ha anunciado que no asistiría a ningún otro acto de la OEA donde se quiera imponer condiciones al país dentro de sus funciones soberanas.

Sin embargo, el secretario general de la OEA, Insulza, dijo ayer que Nicaragua se ha equivocado con su decisión de no acatar la resolución en la que el organismo lo insta a dialogar sobre el litigio fronterizo que mantiene con Costa Rica.

“Es una decisión equivocada, sobre todo por su fundamento”, afirmó el chileno desde Washington en una entrevista con la emisora bogotana RCN.

Explicó que no es cierto, como lo ha interpretado Nicaragua, que el Consejo Permanente del organismo haya “entrado a determinar sobre el conflicto limítrofe” con Costa Rica.

“La OEA lo que les ha recomendado es que se sienten a conversar”, subrayó Insulza, que defendió la conveniencia de que los dos países centroamericanos resuelvan de manera bilateral este litigio, con la previa retirada militar del territorio en disputa, reportó la agencia EFE.

De no ser posible llevar esta crisis “de acuerdo con las normas de la OEA”, Insulza observó que en el organismo puede convocar una “reunión de consulta de cancilleres y, a la luz del Pacto de Bogotá de 1948 (fundacional de la OEA), se puede acudir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.

Europa preocupada

En Costa Rica las denuncias de expresiones de xenofobia y de racismo contra inmigrantes nicaragüenses, así como voces llamando a adoptar posturas más drásticas contra el Ejército de Nicaragua, llenaban los principales espacios de los medios de comunicación de ese país.

Entre tanto, en Managua, miles de universitarios marcharon en las calles de la capital en apoyo a la posición de Nicaragua, mientras el embajador de la Unión Europea en Centroamérica, Mendel Goldstein, se sumaba a las preocupaciones internacionales, e instaba a ambos países a “renovar esfuerzos” para resolver el conflicto.

“Creo que hay que renovar esfuerzos para encontrar una solución” negociada al conflicto, y para eso es necesario que “las partes se reúnan, hablen, dialoguen y encuentren una solución”, declaró Goldstein a la agencia AFP en Managua.

Iglesia ora por la paz

De igual modo, en San José la jerarquía católica de Costa Rica llamó al gobierno a mantener las vías del diálogo y la negociación, mientras las autoridades sumaban abierta y sutilmente tanto al presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, como a Mauricio Funes, de El Salvador, quien pidió “diálogo”, pero a tono con el discurso oficialista tico, sugirió la salida de tropas nicaragüenses de “territorio costarricense”.