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La crisis entre Nicaragua y Costa Rica no cedió un ápice pese a los llamados de diálogo de todas partes, por el contrario, se agravó con un llamado severo del gobierno de Ortega al presidente salvadoreño, Mauricio Funes, y con una imprudente acción de Edén Pastora en la Barra del Colorado.

Ayer el embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos, Denis Moncada Colindres, dirigió una carta de protesta al representante permanente de El Salvador ante el foro, Joaquín Maza, por las declaraciones que el presidente Mauricio Funes dio a la prensa en Atlanta, Estados Unidos, el pasado 16 de noviembre.

“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua expresa su más enérgica protesta por las injuriosas declaraciones sobre la controversia Costa Rica-Nicaragua, que el Presidente de la República de El Salvador, Señor Mauricio Funes, dio a medios de comunicación el día martes, 16 de noviembre de 2010, durante su estadía en Atlanta, Estados Unidos”, dice la carta, fechada ayer 17 de noviembre.

“Consideramos que con sus declaraciones el presidente Funes asumió una posición parcializada del tema, que no coadyuva a la distensión de la controversia”, dice la misiva.

“Una vez más, Nicaragua reitera que no ha violado la soberanía de Costa Rica, y que el Ejército y la Policía del país se encuentran en territorio nicaragüense, realizando labores de combate al narcotráfico y crimen organizado”, dijo Moncada, agregando la “voluntad política de solucionar de forma amistosa esta controversia, mediante el diálogo bilateral sin precondiciones con Costa Rica”.

Lo que dijo Funes

El presidente Funes manifestó a CNN su “preocupación” por la controversia limítrofe y consideró que “introduce ruido en la necesidad de construir estrategias regionales” para enfrentar problemas comunes, tanto a nivel económico y social como político.

“Por lo tanto, somos de la opinión que Nicaragua debe de retirar las tropas del territorio costarricense y buscar una solución pacífica a este nuevo diferendo”, expresó Funes, cuyo país ejerce actualmente la presidencia del Consejo Permanente de la OEA.

La posición de Nicaragua frente a El Salvador se emitió del mismo modo, a través de una nota de prensa de parte de la Cancillería de Nicaragua.

Colom moderado

Postura más moderada presentó ayer el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, quien llamó a las partes al diálogo, sin darle la razón a ninguna de las dos sobre el territorio en reclamo.

“Nosotros respetamos las posiciones de los presidentes (de Nicaragua, Daniel) Ortega y (de Costa Rica, Laura) Chinchilla, y confiamos en que se puede lograr una solución dialogando y negociando en el marco de la OEA”, dijo Colom a los periodistas.

Pero el tema subió de tono ayer, luego que noticias provenientes de Costa Rica denunciaran una supuesta imprudencia del encargado de la draga por Nicaragua, Edén Pastora, quien según las versiones de agencias de prensa y medios locales costarricenses, intentó dar entrevistas en territorio del sur, lo cual pudo haber motivado su detención, pues sobre él se giró orden de captura por el Ministerio Público de San José, por supuestos daños ambientales.

El ex comandante guerrillero Edén Pastora estuvo a punto de ser arrestado ayer en la zona de Barra de Colorado, en territorio costarricense.

Según el Ministerio Público, a Pastora se le responsabiliza por diversos daños ambientales que habría ocasionado con tala de árboles y depósito de sedimentos en la zona de “Isla Calero”, que según este país le pertenece, aunque Nicaragua alega son terrenos suamposos de su propiedad.

De acuerdo con la versión costarricense, Pastora se disponía a ingresar a territorio tico para brindar entrevistas a medios de ese país, pero un despliegue policial no dejó aterrizar de un helicóptero del Ejército.

La televisión local explicó que la Dirección de Inteligencia y Seguridad indicó a los periodistas que la entrevista debía ser en Nicaragua, “porque si Pastora ingresa a este país, será arrestado por la apertura de un expediente en la fiscalía de Pococí”.

La Fiscalía de Pococí dictó una orden de captura contra Pastora, como parte de un proceso abierto en su contra por los delitos de “usurpación de bienes de dominio público” y violación de varios artículos de la Ley Forestal. La versión no fue confirmada por autoridades de Nicaragua.

OEA retoma asunto

Mientras tanto, la OEA volvería a intentar esta semana a encontrar una salida al problema limítrofe. La oficina de prensa del organismo informó ayer que el Consejo Permanente convocó para el jueves una sesión en la que se debatirá si se convoca a una reunión de cancilleres para tratar de buscar una solución al diferendo fronterizo entre Costa Rica y Nicaragua.

La reunión “para considerar la solicitud de convocatoria de la República de Costa Rica de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores se iniciará a las 10:00 a.m. locales (9 a.m. hora de Managua-San José)”, indicó un comunicado del organismo.

Ayer, la presidenta Laura Chinchilla, anunció que en acatamiento a la resolución de la OEA retirará a sus fuerzas de la zona de tensión.

Chinchilla explicó a los medios de su país que mantiene a la Policía lejos de la zona limítrofe, en acatamiento a la resolución de la OEA y a la espera de la visita de una delegación de esa organización al sitio de controversia.

No obstante, autoridades diplomáticas de ese país informaron que la reunión binacional convocada por la OEA para el 27 de noviembre, como estaba prevista entre los dos protagonistas del problema, no se realizaría mientras Nicaragua no acate la resolución del foro interamericano.

Los obispos

Mientras eso ocurre a nivel internacional, a nivel interno la Conferencia Episcopal de Nicaragua cerró filas a favor del Estado, y reafirmó en un comunicado la “absoluta soberanía de Nicaragua sobre el Río San Juan, como algo indiscutible e innegociable para el país”.

Los religiosos dijeron que esperaban “que este conflicto se resuelva en el menor tiempo posible por las vías del diálogo, los cauces diplomáticos y el respeto al derecho internacional”.