•  |
  •  |
  • END

16 días después que el presidente Daniel Ortega anunciara que iría a la Corte Internacional de Justicia en La Haya, Costa Rica se le adelantó: ayer la Cancillería de ese país anunció públicamente que demandaron a Nicaragua en ese tribunal internacional.

Según una nota de prensa de La Nación, en San José, Costa Rica presentó ayer jueves 18 de noviembre ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, una demanda contra Nicaragua por “daños ambientales” y por “violar la soberanía nacional” al realizar labores de dragado en el último trecho del Río San Juan.

Medida cautelar: frenar el dragado

De acuerdo con la publicación, la Cancillería costarricense confirmó las gestiones y argumentó que pretende así el pronto establecimiento de medidas cautelares para frenar los trabajos de dragado “y evitar un mayor daño ecológico”.

Ante la Corte, Costa Rica solicitó medidas cautelares para que ese tribunal ordene “a muy corto plazo”, el cese de la construcción de un canal que unirá al San Juan con la laguna Los Portillos, por lo que ese país considera magnificará el impacto al ambiente.

“Costa Rica reitera que debe cesar toda acción que conduzca a un hecho consumado y permanente”, dijo el canciller René Castro en conferencia de prensa anoche.

El jefe de la diplomacia costarricense determinó que si hoy viernes la CIJ notifica a Nicaragua sobre la demanda, por iniciativa propia el gobierno del presidente Daniel Ortega detendría toda labor que afecte su territorio y medio ambiente.

“La acción jurisdiccional presentada ante la Corte Internacional de Justicia obedece a la urgencia de recobrar el territorio invadido, evitar daños irreparables a su ambiente y responde a la convicción de que, cuando los mecanismos de seguridad colectiva tropiezan con la intransigencia y la negativa a colaborar de un Estado, la comunidad internacional siempre puede garantizar la vigencia del Derecho mediante las decisiones de carácter vinculante de su más alto tribunal”, dijo el canciller.

Daniel amenazó y doña Laura ejecutó

De esta manera, la Administración de la presidenta Laura Chinchilla se adelantó a las anunciadas intenciones del presidente Daniel Ortega, quien el pasado martes 2 de noviembre anunció que su gobierno recurriría ante la CIJ para definir “de una vez por toda” la línea fronteriza con Costa Rica, donde se han presentado tensiones en las últimas semanas.

“Quiero dar a conocer oficial y formalmente que Nicaragua dará los pasos correspondientes a lo inmediato para presentar este caso ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para que diga quién tiene la razón, que no lo digan las armas”, subrayó Ortega durante su alocución en cadena de televisión.

El anuncio de Ortega, que se reiteró en cuatro ocasiones más después de la primera fecha, se conoció poco después de que Costa Rica convocara al Consejo Permanente, para denunciar y detener una presunta violación a su soberanía territorial por tropas del Ejército de Nicaragua, situación que Nicaragua niega y rechaza tajantemente, argumentando que el territorio donde se encuentran un pequeño grupo de soldados del Destacamento Militar Sur del Ejército de Nicaragua es completa e indudablemente nicaragüense.

En la OEA

Costa Rica presentó ayer en el seno del Consejo Permanente una convocatoria de cancilleres de América para presionar a la OEA a tomar medidas de fuerza contra Nicaragua, y modificó a su antojo los términos de las recomendaciones de Insulza sobre las delimitaciones fronterizas, agregando la frase “donde las hubiere” para reafirmar su renuencia a finalizar el amojonamiento como lo manda el laudo Alexander.

Nicaragua se aísla

Nicaragua, que niega que sus tropas hayan ingresado en territorio costarricense, ha descartado la legitimidad de la OEA para mediar en este conflicto, y en consecuencia estuvo ausente en la sesión de este jueves y dejará que en la Asamblea de Cancilleres programada, Costa Rica “se despache hermoso” con lo que quiera que se apruebe.

Mientras tanto, las autoridades ticas anunciaban que llevarían la orden de captura contra Edén Pastora al ámbito internacional, es decir a la Interpol.

Pastora sigue retando

Pastora rechazó la acusación y la orden de captura, y, al contrario, retó a los policías costarricenses a intentar capturarlo en territorio nicaragüense.

“Les va salir la virgen”, dijo ayer Pastora, quien en una agitada entrevista a la periodista costarricense Glenda Umaña, de CNN, dijo que Nicaragua seguiría dragando el río en el trecho de 33 kilómetros hacia la salida al mar Caribe, le gustase o no le gustase a Costa Rica o a la OEA.

El Ministerio Público de Nicaragua, y la misma Policía Nacional, desconocieron cualquier gestión o petición de las autoridades ticas por arrestar a Pastora.

La directora general de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, afirmó que hasta ayer no habían recibido ninguna solicitud de detención contra Pastora.

Cuando se le consultó si ejecutarían la petición en caso llegaran a recibirla, la jefa policial contestó: “Nosotros no hablamos de hipótesis, actuamos de acuerdo con cada momento y de acuerdo con la ley”.

Por su lado, el Ministerio Público de Nicaragua aseguró ayer que no atenderá ninguna petición de sus homólogos de Costa Rica si éstos piden la captura de Pastora.