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Berlín / EL PAÍS 

Durante siete años, el teólogo alemán Gotthold Hasenhüttl no ha parado de luchar frente a la jerarquía del catolicismo, a la que acusa de estar “orientada hacia el fundamentalismo”. Finalmente, fue suspendido de sus funciones como sacerdote y profesor de teología. Principal disculpa: invitar a fieles protestantes a participar en una eucaristía católica durante la primera Jornada Ecuménica de la Iglesia en Berlín.

La semana pasada, Hasenhüttl anunció que abandonaba su Iglesia, aunque no la fe ni la comunidad de fieles. Docente en la Universidad de la Sarre, el ahora profesor emérito de Teología, de 76 años, considera que la Iglesia católica “no se deja reformar”.

“No es más que una corporación administrativa interesada de manera exclusiva en recaudar sus impuestos religiosos. Ya no puede considerarse una comunidad de fe”, añade.

Hasenhüttl se ha dado de baja como fiel católico ante el Registro Civil de Saarbrücken, una formalidad necesaria en Alemania para ser eximido del pago del impuesto en beneficio de esa confesión.

Hasenhüttl estudió Filosofía y Teología en la Universidad de Graz y en la Pontificia Gregoriana de Roma. En 1959 fue ordenado sacerdote en el Vaticano. A partir de 1964 trabajó como profesor auxiliar en la universidad de Tubinga, en la que formó parte del equipo de Hans Küng, con el que colaboró también en el Instituto para la Investigación Ecuménica.

Desde 1974 fue catedrático de Teología Sistemática en el Estado de Sarre, y a partir de 1989 preside la Sociedad Internacional San Pablo, dedicada a la promoción del diálogo entre teólogos y científicos y al acercamiento entre la teología y el marxismo.

Fue el hoy papa Benedicto XVI quien encabezó las primeras censuras contra Hasenhüttl, cuando aquel era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Hasenhüttl se ha distinguido, además, en el combate contra el encubrimiento de abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica alemana, un hecho que ha sacudido el país este año.

“La Iglesia Católica no se centra en las personas. Simplemente, mira hacia la misma institución. El manejo de los casos de abusos fue prueba de esto: ocultar para salvar la institución. Todo esto es el exacto contrario de la enseñanza de Cristo”, dijo el teólogo en una entrevista telefónica con EL PAÍS.


“No se hizo lo suficiente
con los abusos”

También denunció que el Papa no haya hecho lo suficiente para que los abusos no se repitan. Hasenhüttl no ve voluntad de transparencia y tampoco síntomas de cambio en el pontificado de Benedicto XVI. Tampoco tiene esperanza alguna ante la visita del Papa a Alemania, anunciada ayer y prevista para septiembre de 2011.

“No hará más que reafirmar el camino fundamentalista que ha tomado esta Iglesia. Tal y como está hoy, no se deja reformar. Pero hay posibilidad que llegue alguien, algún día…”, dijo.

El famoso teólogo, autor de numerosos libros, insistió, además, que su abandono de la Iglesia no supone una pérdida de la fe. Tampoco será excomulgado, de acuerdo con los textos legales del Vaticano. “Por supuesto, no abandono la Iglesia católica como comunidad de fe”, concluyó.