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El Ministerio del Ambiente y Energía, Minae, de Costa Rica prohibió al término de la semana pasada la comercialización de los productos que genera el poblado de San Juan de Nicaragua hacia el vecino país y también anunció el retiro de las embarcaciones que abastecen al poblado de los productos de primera necesidad.

Las medidas aplicadas por la institución del gobierno costarricense son tomadas por la ciudadanía como represalia ante el diferendo limítrofe generado por las obras de dragado del Río San Juan y piden al presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega, “volver la mira a esta zona históricamente olvidada” y que por el difícil acceso a la nación y los lazos familiares y de amistad han dependido de Costa Rica.

El primer producto en ser retirado fue el combustible, pero el responsable del dragado, Edén Pastora, se ha abastecido por vía marítima de ese producto, y aunque sea a precios más bajos que como les llegaba de la vecina del Sur, no saben si tendrán la capacidad de proveerlos permanentemente. Pese a que el mismo Pastora ha llevado el puesto de Enabás, los productos de primera necesidad los ha destinado para a los trabajadores del dragado y aún no llegan a la población.

Ailados, desinformados y restringidos

Ciudadanos autóctonos que antes vivieron en Greytown, y después de que las fuerzas de Arde incendiaron el pueblo huyeron a Costa Rica, retornando después al ahora San Juan de Nicaragua, coinciden en la necesidad imperiosa de la llegada de una comisión interinstitucional de alto nivel para prestar la debida atención a la zona, que a su juicio está sometida al “aislamiento” “desinformada” porque solo penetran medios de comunicación ticos y “restringida” por tropas del Ejército en los derechos que consagra la Constitución de Nicaragua.

Juan García Meléndez, alias “Juan Popa”, quien fue jefe de exploración de las fuerzas de Arde que comandó Pastora y ahora es el presidente de la cooperativa de pescadores Greytown, reveló que la última embarcación de coco y mariscos hacia Costa Rica salió la pasada semana, al recibir comunicación sobre la prohibición del Minae.

Indicó que la cooperativa que aglutina a 48 pescadores semanalmente comercializaba 900 kilos de marisco y 12 mil cocos. A don Rigoberto Acevedo Ledesma también le dijeron que no le permitirán traer el abastecimiento, pero aún entra una vez por semana.

Piden diálogo y entendimiento

“Juan Popa” dijo ser también el representante de la Comisión de Paz, Reconciliación y Justicia que preside el cardenal Miguel Obando y Bravo, a quien él han hecho llegar cartas planteando la problemática del municipio, y pidió al mandatario poner gente responsable y utilizar los mecanismos de distribución en las instituciones que corresponde.

Pidió con clemencia que “Costa Rica y Nicaragua se sienten a dialogar y se pongan de acuerdo porque somos nosotros los que estamos sufriendo”.

Orlando Martínez Leiva aseguró ser nicaragüense, pero tiene 25 años de vivir en Costa Rica y recomendó a los presidentes de ambos países “no pelear porque la guerra es pesarosa y no permitir que se metan organismos internacionales, porque sólo sirven para enredar las cosas, hacen los conflictos”.

Don Carlos Rugama Gómez, el “gasolinera” de La Tigra, ubicado a orillas del San Juan, en territorio tico, confirmó que le fue prohibida por el Minae la venta de combustible. Dice que los vendía a 2,500 colones, que equivalen a 100 córdobas. En San Juan, Pastora lo vende a 90 córdobas.

Caída del turismo

Hilario Ballestero, ex concejal sandinista coincidió con el propietario del Hotel Evo, Enrique Gutiérrez, en que cuando están dando un empuje al turismo y se han “enjaranado” con préstamos en la Ruta del Agua”, estén deprimidos en ese sector.

“Las restricciones del Ejército no permiten que ni vengan los familiares que están al otro lado”, reclamó Ballestero, mientras clamó porque se resuelva el conflicto pacíficamente. “Si alguien se nos enferma se nos muere porque Managua y San Carlos queda lejos, mientras en 2 horas lo ponemos en Costa Rica”.

El dueño de “Evo” expresó: “estamos desconcertados porque nadie ha venido a explicar qué es lo que están haciendo y qué es lo que pasa, sólo sabemos que estamos en un conflicto, hay un efecto negativo en la población aunque estamos claro que el Gobierno defiende la soberanía”.