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A una semana de su integración en la Corte Suprema de Justicia, el magistrado de facto Dámicis Sirias apareció ayer integrando la “Corte en pleno”, para atender audiencias penales de casación. Además, aseguró que su regreso se debe a la obediencia a la nueva Constitución de la República, misma que sus partidarios han dicho que es ilegal.

Una semana pasó desde su reincorporación, el lunes antepasado y aún no sabe qué grupo de trabajo integrará, ya que apenas lo consultará con sus colegas orteguistas.

“Pienso que integraré el grupo constitucional y contencioso, pues esas eran las salas que integraba, pero me tengo que poner de acuerdo con mis colegas”, aseguró Sirias.

De continuar con este ritmo de trabajo, no se descarta que su colega Francisco Rosales le vuelva a llamar haragán, como hizo en meses pasados, cuando éste rechazaba el decretazo y expresó también que Sirias acumulaba expedientes sin trabajarlos, porque seguramente “leía cancaneado”.

Se declaró “obediente”

Sobre la justificación de su regreso a la Corte Suprema, aún teniendo el período vencido desde el 12 de abril pasado, respondió que efectivamente se debe al cumplimiento de la nueva Constitución de la República que diputados orteguistas publicaron en septiembre pasado de manera conveniente.

“Efectivamente hay una nueva edición de la Constitución y hay una disposición que dice que se continué hasta tanto no se elijan a los sucesores”, refirió Sirias, haciendo a un lado su anterior posición de rechazo al decretazo, que prorroga en sus cargos a 25 funcionarios.

Sobre la venia del partido liberal y los costos políticos a pagar por la decisión, se limitó a responder; “es una decisión personal”.