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Costa Rica aumentó el número de sus preocupaciones respecto a Nicaragua, y todas y cada una de ellas están vinculadas con el Río San Juan: además del dragado, les inquieta la represa hidroeléctrica Brito y el proyecto de canal húmedo a través del lecho cuya soberanía la Corte Internacional de Justicia ratificó a Nicaragua en 2009.

El canciller costarricense René Castro indicó ayer que en la reunión con ambientalistas ticos el lunes pasado en San José, los presentes analizaron el dragado en el San Juan, el caño que realiza la cuadrilla dirigida por Edén Pastora entre el río y laguna Harbour Head; la represa hidroeléctrica de Brito y las posibilidades del canal interoceánico con financiamiento de Irán y Venezuela, tal como se ha especulado en medios israelíes y círculos diplomáticos pro estadounidenses.

Esos proyectos “los monitoreamos (vigilamos) y estudiamos con cuidado”, expresó Castro en la conferencia de prensa tras la reunión semanal del gabinete.

El jefe de la diplomacia costarricense aseguró que todos esos proyectos son excluyentes entre sí, por falta de espacios, agua y recursos de financiamiento, pero que de echarse a andar afectarían a Costa Rica.

Sobre el dragado

“En primer lugar, el dragado en su versión original, tal como se había anunciado, con estudios de impacto ambiental, con un programa relativamente diseñado, pues evidentemente se ha dejado engavetado, no está en ejecución”, dijo.

Señaló que para ese proyecto original “se habían invertido sumas millonarias en su preparación, diseños, planos y simplemente se ha cambiado por un segundo proyecto que es la previsión de un dragado en territorio nicaragüense, pero al cual se le agregó un canal nuevo en territorio costarricense de entre 800 metros y un kilómetro de extensión para conectar cuerpos de agua nicaragüense”, consideró Castro.

El proyecto Brito

Al referirse al proyecto Brito, en el que se pretende generar 250 megavatios de energía a partir de represas en Río San Juan y río Brito, estimó que costaría más de mil millones de dólares e implicaría trasladar agua del Caribe al Pacífico nicaragüense, el cual, según su criterio, implicaría impactos directos como inundación de territorio y llanuras costarricenses.  
Añadió que un eventual canal interoceánico generaría también daños al medio ambiente de Costa Rica, a los asentamientos humanos y a la economía.

Castro recordó nuevamente todos los frentes que tiene abierto su país en su denuncia contra Nicaragua, como la anuencia de su país de realizar la reunión bilateral este fin de semana, siempre y cuando se retiren las tropas nicaragüenses del sitio en disputa.

En ese contexto, recordó que el lunes se notificó a la OEA sobre la anuencia y adelantó la visita de una comisión ambiental de la convención de humedales Ramsar, la cual trabajará con una contraparte costarricense para “verificar” los aparentes daños a humedales de la zona.

Chinchilla con obispos

Sus palabras contrastan con la postura asumida por la presidenta Laura Chinchilla, quien visitó a los obispos nicaragüenses que llegaron a Costa Rica en una misión religiosa, para expresarles su mensaje de paz y reiterarles que Costa Rica no tiene aspiraciones sobre el río nicaragüense.

“Costa Rica no tiene ninguna aspiración sobre el río San Juan, el que siempre hemos reconocido como exclusivamente nicaragüense, de acuerdo con lo establecido en el (tratado) Cañas-Jerez (de 1858)”, afirmó Chinchilla ante los obispos.

Los obispos católicos centroamericanos recibieron una visita de Chinchilla anoche, al iniciar cerca de San José una reunión de cuatro días.

“Como respetamos esa soberanía, le pedimos a Nicaragua que respete la soberanía de Costa Rica sobre las tierras situadas en su margen derecha, tal como lo señala el mismo tratado”, agregó.

En la cita episcopal, que culminará el viernes, participan unos 50 obispos del istmo y se lleva a cabo en Alajuela, ciudad vecina a San José, cuya jurisdicción abarca parte del norte del país. Los temas a discutir en la reunión de obispos "son varios, entre ellos los concernientes a la defensa de la vida humana antes de nacer y el de las uniones entre personas del mismo sexo", sostuvo la Diócesis de Alajuela.

Y fuera del seno religioso donde ha ido a recalar el conflicto, el tema sigue debatiéndose a nivel internacional.

Uribe a la carga

Ayer nuevamente el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, volvió a “bombardear” de críticas y acusaciones a Nicaragua, acusándolo de invadir Costa Rica y de plegarse a proyectos armamentistas de Venezuela.

Uribe, quien puso en crisis a América Latina en 2008 al bombardear territorio de Ecuador e incursionar en territorio venezolano en misiones de espionaje, criticó en el Parlamento de Honduras el “silencio cómplice e hipócrita” que hay en América ante proyectos nucleares de Venezuela y Bolivia y la “agresión” de Nicaragua contra Costa Rica.

“El Ejército del gobierno de Nicaragua invade el territorio de un pueblo sin Ejército, que es Costa Rica, y el multilateralismo guarda silencio, y hay silencio cómplice e hipócrita de aquellos que levantaron su voz y su poder para maltratar a Honduras”, expresó.

Recordó que “hace pocos días Venezuela y Bolivia anunciaron desarrollos nucleares sin comprometerse, como lo exige la convención internacional contra proliferación de armas nucleares, a aceptar vigilancia internacional”.

El tema volvió a conocerse ayer en Santa Cruz, Bolivia, durante la IX Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, donde participa Nicaragua y Costa Rica con representaciones institucionales.

Aunque Costa Rica dice no tener Ejército, su Ministerio de Seguridad Pública delegó al viceministro Walter Navarro a participar de estas reuniones, donde una vez más denunciaron una supuesta “invasión nicaragüense al territorio costarricense”, y que la “presencia de tropas militares acantonadas en su territorio” representaba una “amenaza hostil a su seguridad”, así como “un peligro para paz regional”.

La delegación nicaragüense, integrada por miembros del Ejército de Nicaragua, miembros de la Cancillería y el Ministerio de Defensa, encabezada por la Secretaria General del Ministerio de Defensa de Nicaragua, Ruth Tapia Roa, lo negó tajantemente.

Tapia, antes de excusarse frente a las delegaciones de la región de verse obligada por la delegación costarricense a utilizar el foro para referirse al tema, expresó que Nicaragua “no ha ocupado ni ocupa ningún territorio del vecino país” y que las declaraciones del viceministro tico mostraban la voluntad de “desconocer la resolución de mayo 2009 de la Corte Internacional de Justicia, única entidad competente para dirimir la controversia”.

En ese mismo evento, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que aún tenía esperanza y confianza en que se llevara a efecto la reunión binacional programada para el 27 de noviembre en Costa Rica, aunque fuera a nivel de cancilleres.

“Vamos a verificar si esa reunión se puede producir; y si no, vamos a informar sobre esto y otros asuntos (...) en la reunión de consulta (de cancilleres de la OEA) del día 7 de diciembre”, sostuvo Insulza en una rueda de prensa en la ciudad de Santa Cruz.

Otra carta de Humberto Ortega

Por su parte, en Managua, el general en retiro Humberto Ortega, ex jefe del Ejército Popular Sandinista, emitió una carta donde nuevamente llama a los presidentes de Costa Rica y Nicaragua, así como a los medios de comunicación de cada país, a evitar actos de hostilidad y xenofobia contra los dos pueblos involucrados.

“Mi llamado público también ha permitido que la ciudadanía de ambos países se interesen en conocer realmente qué está sucediendo y así exigir cada quien a su respectivo gobierno se busque el diálogo pronto, cerrando las puertas al clima de pasión ciega que toda confrontación nacionalista conlleva”, dijo en su carta.