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La participación de las mujeres en las diversas organizaciones ha mejorado en los últimos meses, según Maritza Maribel Guerrero, coordinadora de la Secretaría de la Mujer en El Tortuguero, uno de los municipios más alejados del Caribe Sur, donde predomina un alto índice de violencia intrafamiliar.

“En un inicio, mi marido se oponía a que yo estuviera en la red, pero como él también estudia, le dije: si usted sabe un poquito de letras, permítame participar; sea diferente a los demás”.

Sin recursos

Es asunto de negociación en la pareja, “es que tenemos que convencerlos, quitarnos la actitud de sumisas”, dijo Maritza, durante la participación de un foro sobre la violencia contra las mujeres.

Agregó que aún se les hace difícil compartir información con otras mujeres del municipio, porque no cuentan con recursos, y el alcalde aún no le entrega una credencial para acompañar a las mujeres que sufren violencia. “Además, el pasaje es caro, mil córdobas por persona, más alimentación y hospedaje que necesita la víctima y su acompañante para seguir un proceso judicial”.

En tono similar habló Victoria Urbina, Promotora del Centro de Derechos Humanos (Cedehca), al señalar que “reflexionamos sobre el problema del acceso a la justicia y los obstáculos continúan siendo los mismos: altos costos económicos de movilización, y no perder el juicio”, porque en muchos casos las madres de niñas que sufren violación, se ven obligadas a negociar con el violador.

El círculo vicioso

La procuradora de la mujer, Débora Grandinson, dijo que para enfrentar la violencia intrafamiliar, el país avanza en materia jurídica, pero que hace falta mucho por recorrer.

“Es que la violencia se nos presenta como un ciclo íntimamente relacionado a nuestra cultura, mitos y creencias, un círculo vicioso y duro de romper”, señaló.

Grandinson manifestó que las mujeres de la Costa Caribe sufren el doble del ciclo de violencia.

“Te voy a poner un ejemplo: en una comunidad indígena como Karawala, si la mujer abandona a su marido, el síndico (juez tradicional) le cede o entrega los derechos de propiedad al marido, pero cuando es viceversa, esto nunca ocurre”, dice.

De acuerdo con Bernardine Dixon, del Centro de Estudios y Promoción de la Mujer Multiétnica de la Uraccan, el foro analizó cómo las mujeres en situación de violencia pueden rehacer su vida y reintegrarse a la sociedad.

Este foro regional se desarrolló en el marco de la campaña nacional contra la violencia, que concluye con una marcha nacional hoy 25 de noviembre “Día de la No Violencia contra la Mujer”.