Carlos Larios
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La Policía Nacional se ha empantanado en un mar de contradicciones sobre la forma en que los cuatro colombianos y un hondureño, señalados de pertenecer al crimen organizado, pretendían sacar una avioneta de las instalaciones del Aeropuerto Internacional “Augusto C. Sandino”, de Managua.

Las autoridades policiales afirmaron ayer que los “gringos” que trajeron la aeronave están prófugos, mientras la noche anterior habían asegurado que estaban ubicados en un hotel.

La Policía y el Ejército señalaron que el hondureño Javier Joseph Gáleas Escobar, de apenas 22 años, es lugarteniente del colombiano conocido como Pedro Rentería, quien es un reconocido narcotraficante, y a quien iba destinada la aeronave. Jorge Iván Guevara Jaramillo, Rolando Gamarra Rueda, Jairo Moreno Rivera y Rafael Antonio Martínez Herrera, son los peligrosos narcotraficantes detenidos que pretendían sacar la avioneta.

La comisionada mayor Vilma Reyes, jefa de Relaciones Públicas de la Policía, dijo que los narcotraficantes “trasladarían la aeronave por la vía de la fuerza, porque llevaban hachas, iban a disfrazarse, tenían pasamontañas y chaquetas verde olivo”.

Lo que indica es que los soldados y policías que resguardan el aeropuerto tendrían que enfrentar a cinco hombres armados de dos hachas.

Pero inmediatamente, el comisionado Juan Alemán Orozco, segundo jefe de la Dirección de Auxilio Judicial Nacional, afirmó que los narcos “ya iban preparados con la identificación de piloto, que es una credencial que les permite movilizarse en un aeropuerto. Ese es un elemento para ingresar, es un disfraz visible que permitió desplazarse en el contorno. Los instrumentos como las hachas eran insumos adicionales para la ejecución; podemos entender de que iban a actuar sin necesidad de armas con la lucha cuerpo a cuerpo”.

“Gringos” se hicieron humo

El coronel Jorge Rivera, jefe del Departamento de Seguridad Aeroportuaria del Ejército, ayer en conferencia de prensa, indicó que la avioneta fue traída a nuestro país por tres ciudadanos norteamericanos. En ese momento no se explicó la relación que éstos tenían con los colombianos y con el hondureño, y se desconocía sus identidades.

Las autoridades militares aseguraron que los gringos no estaban detenidos, pero que “están en territorio nacional, en uno de los hoteles de Managua, pero lo que se está determinando en las investigaciones (es) cuál es la vinculación que puede haber”, aseveró Rivera.

Pero ayer la comisionada Reyes dijo que “no los encontramos, están prófugos, cuando los fueron a buscar al hotel, ya no estaban”.

Los “gringos”, ahora prófugos, son: Ronald Earl Mays, Curtis Larry Summarlin y Greg Anthony Wets, quienes serán acusados por el Ministerio Público por ser los coautores de los delitos de Transporte de Droga y Crimen Organizado.