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El fervor mariano se empezó a sentir en todo el país, confirmó el padre Rolando Álvarez, vocero de la Curia Arzobispal de Managua, quien expresó que este año, como todos, desde el 28 de noviembre, las parroquias comenzaron a realizar las procesiones en cada barrio de la capital y de todos los departamentos.

En Nicaragua, la Iglesia Católica cada año celebra La Purísima en honor a la Virgen Concepción de María, con una Novena, que concluye el 7 de diciembre, día de la popular Gritería, que tiene como escenarios más vistosos León, Managua, Masaya y Granada.

Álvarez expresó que este año “es muy especial”, porque el 2 de diciembre se estará llevando a cabo el inicio de la preparación para celebrar en 2013, los 100 años de aniversario de la Catedral de León, con una reunión en la que estarán presentes todos los obispos del país.

En la celebración, lo que más regalan los promesantes de las Purísimas son todo tipo de dulces, principalmente nacionales, como gofios, cajetas --de leche y de coco--, coyolitos, ayote en miel y nancites encurtidos, entre otras, además, obsequian juguetes típicos como canastitas y sombreros, y juguetes de madera como los populares matracas, maracas, maromeros y carritos.

También en la “gorra” se incluyen alimentos preparados, como nacatamal e indio viejo, y bebidas tales como la famosa chicha, el cacao y la chicha bruja, la cual se elabora particularmente en Masaya. No faltan en el jolgorio las frutas típicas como la caña, el limón dulce, la naranja y los bananos.

En nuestro país, en especial en la ciudad de Granada, se celebra en forma de novenario, correspondiendo a cada barrio la decoración y el arreglo emotivo del altar con todo tipo de rosas y flores, así como los regalos que se dan.

“Ésta es una forma de compartir el amor cristiano y celebrar con paz y alegría esa tradición”, expresó Álvarez.

Lo más importante en esta fiesta mariana es que además de su religiosidad, también tiene un sentido cultural, a través del arte expresado en los altares, la realización de pinturas y estatuas de la virgen, telones con los cuales se adorna el altar, y por supuesto que no podrían faltar las canciones en honor a la virgen María (“Tu gloria, tu gloria”, “Alabado”, “Adiós reina del cielo”, “Pues concebida”), que son las que llenan de amor y de devoción la festividad en honor a la Madre de Dios.