Carlos Larios
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La Policía Nacional ayer salió al paso a la lluvia de denuncias que interpusieron pobladores ante organismos de Derechos Humanos en contra de tres oficiales por distintas causas, asegurando que los casos expuestos públicamente están siendo abordados por la Dirección de Asuntos Internos y la Dirección de Auxilio Judicial.

Tres pobladores, quienes vivieron violentos episodios en diferentes circunstancias, denunciaron este lunes en la CPDH y en el Cenidh, que tres oficiales abusaron de su autoridad, hicieron mal uso de sus armas y violaron sus derechos ciudadanos.

Uno de los casos lo presentó doña Sandra Pérez, quien dijo que las autoridades policiales están encubriendo al agente Marlon José Álvarez, luego de que éste le propinara un disparo en la tetilla izquierda a su hijo Juan Carlos Obando, de 15 años, sin ninguna razón, el pasado 12 de noviembre.

Pablo Cuevas, abogado de la CPDH, aseveró que el oficial Bernardo García, del Distrito Cuatro, está a cargo de esta denuncia y ha actuado de forma negligente, y que incluso el expediente no ha pasado a la Fiscalía. “Sí, ya está en la Fiscalía el expediente de acuerdo con lo que he estado hablando con Asuntos Internos”, aseveró la comisionada mayor Vilma Reyes, jefa de Relaciones Públicas.

Otro baleado

Era la media noche del 14 de noviembre, la noche de la pelea de Manny Pacquiao contra Antonio Margarito, cuando en el barrio “Pablo Úbeda” hubo un intercambio de disparos. Las autoridades respondieron, y Wilmer Díaz Barreto, de 17 años terminó con un proyectil en la espalda, el cual le afectó la columna y lo dejó paralítico.

José Díaz Salmerón, padre del joven, relató que ese día el investigador José Rodríguez, de la quinta delegación policial, le aseguró que su hijo, utilizando un arma hechiza, intercambió disparos con las autoridades. Recordó que su hijo fue llevado al Hospital “Manolo Morales”, donde le dijeron que la Policía había llevado a un herido llamado José Ángel Díaz, de 34 años, quien en realidad era su hijo, pero con otro nombre y edad, algo que no se explica, porque Wilmer portaba su cédula de identidad.

José Díaz Salmerón denunció los hechos en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, desde donde exigió que se investigue el caso, se haga justicia y se castigue al culpable que le arruinó la vida a su hijo.

La comisionada Reyes dijo que la DAJ continúa realizando las investigaciones de este caso que tiene que ver con la persecución del delito y que posteriormente darán a conocer los resultados.

Y en Diriamba

También, el joven Josué Sánchez, de 23 años, originario de Diriamba, denunció ante la CPDH que el policía Gabriel Guevara, quien posee el chip número 12076 lo ha golpeado en dos ocasiones en distintos momentos abusando de su autoridad. “El caso del muchacho de Diriamba lo está investigando Asuntos Internos de este lugar, yo hablé directamente con el jefe, y dijo que a revisar para ver cómo iba el proceso”, aseveró la jefa policial.

Reyes no especificó si lo oficiales señalados han sido suspendidos de sus cargos, pero dijo que, “cuando se investigan, generalmente se separan de los cargos y se aplica el reglamento”.