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Los representantes de la empresa brasileña Constructora Andrade Gutiérrez, a cargo de los estudios de factibilidad del Proyecto Hidroeléctrico Brito, afirmaron que su trabajo avanza a paso firme, y que el futuro de la megaobra abarca las aguas del Río San Juan y del lago Cocibolca, pero que no todo está dicho, pues tienen cuatro premisas que, de no cumplirse, los llevarían a desistir de quedarse a trabajar en Nicaragua.

Brenno Machado Nogueira, Director Comercial de la compañía, y Jan Teophilo, Director de Comunicación de la firma, hicieron ayer viernes una exposición a EL NUEVO DIARIO de los alcances del proyecto, el estado en que se encuentran y los límites que tienen en relación con los permisos que le han sido otorgados por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena y el Ministerio de Energía y Minas, MEM.

Machado mencionó todas y cada una de las bondades sin dejar de reconocer el impacto ambiental que el proyecto tiene. Mencionó que se trata de una inversión millonaria que tienen previsto sea objeto de ley especial, por medio de la cual se les otorgue una concesión de 30 años de operación prorrogable, que sería el término para hacer recuperable la inversión.

Las cuatro premisas

Las cuatro premisas planteadas por Machado son: mantener los niveles del Lago de Nicaragua dentro de sus niveles normales de fluctuación, asegurar la navegación sobre el Río San Juan, no invadir ni inundar territorio costarricense, y mantener la migración y el intercambio genético entre las poblaciones de especies acuáticas del Gran Lago, del Río San Juan y del Mar Caribe.

Cada una de esas premisas, a simple vista, se contrapone con lo que han dicho los ambientalistas y expertos en manejos de recursos hídricos, quienes han afirmado que llevar a cabo el proyecto significaría un desastre ecológico que, en pocas palabras, se traduciría en un réquiem para el Río San Juan, pero Machado asegura que de no cumplir con ellas cerrarían el capítulo sin mayor discusión.

“Si se llega a la conclusión de que no se puede cumplir con las cuatro premisas del proyecto, simplemente es inviable y no se construye, no se hace”, dijo Machado de manera categórica, a la vez que aseguró que como empresa están claros de lo que significa el Río San Juan para Nicaragua.

Insistió en que por el momento no hay mayor avance en la obra, que lo que se ha hecho son estudios preliminares de factibilidad del proyecto los cuales se iniciaron con los trabajos de topografía el 25 de octubre y que se prevé terminen el 15 de diciembre.

Por eso, según Machado, fue que se colocaron las “planchetas”, como llamó el ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, a los mojones que los pobladores del San Juan denunciaron se estaban instalando en diversos puntos del río.

Explicó que en la actualidad, están gestionando permiso de Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil, INAC, para realizar los vuelos sobre el área. “Las fotos nos permitirán tener claro el asunto sin tener a gente en el terreno trabajando, y eso es por la nitidez de las fotos que logran alcance de un metro por un metro”.

El asunto dragado

Cómo hacer compatible Brito con el dragado del río, es una de las grandes interrogantes de los que conocen del tema, ¿qué responden ustedes?
“Entiendo que el dragado es para mejorar la navegabilidad en la salida del río en la zona de San Juan del Norte. Nuestra premisa es que el río se mantenga navegable, entonces, si el dragado es para mejorar la navegabilidad, nuestro proyecto es mantenerlo navegable, y los dos trabajos tendrán el mismo objetivo, porque nosotros queremos que sea navegable, y sabemos que incluso debe hacerse así por lo que dice el Tratado Jerez-Cañas, por eso no podemos provocar que el Río San Juan no sea navegable.

Todavía no hemos hablado (con el gobierno) de la compatibilidad de Brito con el dragado, porque éste es un proyecto tan inicial que lo que hacemos actualmente son trabajos de topografía. El proyecto Brito no es una realidad, está en estudio, y todavía no se puede discutir sobre aspectos como ese.

Pero nosotros tenemos conciencia de la importancia del Río San Juan, sabemos lo que significa para los nicaragüenses, y que la idea es respetar esa fuente, tenemos previstos los estudios de impacto ambiental, no vamos a provocar desastres ni inundaciones a la gente. Eso no está en nuestras proyecciones.

¿Por qué mencionan como premisa no invadir o inundar territorio de Costa Rica?
“Principalmente, por el momento que vivimos, cualquier tema que toca Costa Rica, y por eso creemos que los levantamientos topográficos se están haciendo tomando en cuenta eso, es decir, que si va a haber un embalse, ese embalse no puede llegar a Costa Rica, por eso se hacen medidas de niveles que se pueden alcanzar para no afectar de ninguna manera a los vecinos de Nicaragua, y eso se liga con la otra premisa que es respetar la migración acuática, y la manera de hacerlo es aplicando diversas prácticas en ingeniería, que nos permiten que las especies pasen por una presa, suban al río y mantengan esos intercambios. En Brasil hay varias presas que se hicieron con canales laterales. Hay varias técnicas y vamos a desarrollar una ingeniería para lograr eso.

Nuestra empresa es reconocida por llevar a cabo proyectos sostenibles en varios sitios del mundo, y en el caso de Nicaragua estamos contratando a una de las mejores firmas para que se haga el estudio de impacto ambiental, cuyo director es el nicaragüense Alberto Vega.

¿Cuándo cree que estarán los resultados de esos preliminares de factibilidad del proyecto?
“Se cree que la conclusión de los estudios de factibilidad estarán listos en el tercer trimestre de 2011, hasta entonces tendríamos más claro el panorama, y si es viable vendría todo lo relacionado con permiso de construcción, la ley que se debe aprobar y todo el asunto burocrático”.

La viabilidad

Ustedes mantienen que el proyecto generará 250 megavatios de energía, pero lo hacen sobre la base de estimaciones de hace 35 años. ¿Creen que realmente se puede generar eso o tienen sus dudas?
“Los 250 megas son solo datos. Los estudios hidrológicos van a decir cómo está la situación ahora, porque hoy lo que tenemos son datos del Ineter que los vamos a confirmar y a estudiar nuevamente, porque lo que nosotros estamos haciendo es actualizando todo lo relacionado con Brito, y hay datos del Ineter hasta 2009, y estamos confirmando si alcanza los 250 megavatios.

Dependiendo de la cantidad de energía que se pueda generar, también de que nos quedemos o no, porque este es proyecto técnico económico, y la cantidad de energía que se pueda obtener y las obras que se tengan que hacer, son lo que definen si es viable o no.

No quiere decir que el único proyecto es el de 250 megas, porque puede ser que si se trata de un proyecto de poco menos (de generación) sea viable, porque Tumarín tuvo su variante y siguió siendo viable.

Machado señaló que están entrando en contacto con los diversos organismos ambientales que forman parte de la Comisión Técnica para escuchar sus posiciones sobre el proyecto, y que el próximo 9 de diciembre llegarán a la Asamblea Nacional a platicar con los miembros de la Comisión de Infraestructura para plantearles el proyecto y escuchar sus inquietudes.