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Tras más de 16 años entregada a defender la salud de sus pacientes, la anestesióloga Auxiliadora Rodríguez ha visto truncado su futuro al ser encontrada culpable por la muerte de la paciente Alicia Indira Fernández. El fatal evento tuvo lugar el 15 de abril de este año, cuando a la paciente se le practicó una liposucción y entró en paro, falleciendo 7 días después.

Según la Fiscalía, la muerte fue provocada por una sobredosis de la anestesia que la doctora Rodríguez le administró a la paciente, aún cuando el informe del Instituto de Medicina Legal, no encontró restos de dichos anestésicos y dio como dictamen final que la causa de la muerte no era concluyente.

La auditoría efectuada por el Minsa, reflejó que la técnica utilizada por la doctora Rodríguez y la dosis administrada, seguían los parámetros establecidos internacionalmente, y los peritos llamados a comparecer durante el juicio, explicaron que la causa más probable de la muerte era un trombo embolismo graso provocado por la liposucción, no por la anestesia.

No obstante, tras horas de deliberación, este viernes 3 de diciembre el jurado de conciencia la encontró culpable ante la mirada sorprendida de todo el gremio médico, el cual ejerció mucha presión para defenderla, y se manifestó abiertamente a su favor.

Tras la dramática agonía que le tocó vivir, la doctora Auxiliadora Rodríguez le concedió una entrevista a El Nuevo Diario. Aquí habla por primera vez sobre el doloroso calvario de su acusación y posterior condena, y plasma sus impresiones sobre el juicio.

Dos horas con Auxiliadora

La entrevista tiene lugar en el sistema penitenciario La Esperanza, lugar donde la doctora Rodríguez ve pasar los minutos y las horas a cuenta gotas.

La veo venir caminando lenta y cabizbaja, como si el peso de toda la pena le cayera sobre sus hombros. Es una mujer alta, aproximadamente de un metro setenta. Tiene el cabello castaño y los ojos pequeños pero profundos. Sus ojos enrojecidos reflejan que no ha sido una noche fácil. No es de extrañar. La vida le ha jugado una mala pasada.

Le doy la mano para saludarla y me identifico como periodista. Ella me responde el saludo y me pide que me siente en una de las sillas plásticas que carga con ambas brazos. Hago lo que dice y la entrevista comienza ante la mirada vigilante de dos policías que se apuestan a unos cuantos metros de nosotras.

Doctora Auxiliadora, ¿Cómo se siente tras el veredicto?

“Muy triste y afligida - dice conteniendo las lágrimas- porque yo soy inocente. En el juicio se demostró que no hay pruebas contundentes para hallarme culpable, sólo suposiciones de la fiscal. A mí me están acusando de que ésta fue una muerte anestésica, pero eso es mentira”.

En el juicio donde Auxiliadora fue encontrada culpable de homicidio doloso, la fiscal esgrimió que ésta era una muerte anestésica.

¿Cree que fue un juicio imparcial?

“No, porque sólo la Fiscalía tuvo el privilegio de expresar todos los argumentos. En cambio mi abogado defensor fue privado de intervenir en reiteradas ocasiones y hasta se le prohibió presentar documentos que demostraban mi inocencia.

Durante el juicio, la segunda jueza del Distrito Penal Adela Cardoza, impidió la presentación de varios documentos por razones de tecnicismo legal. Éstos fueron el consentimiento informado de la paciente -en el cual ella aceptaba los riesgos de la cirugía-, el papel de acreditación del Minsa, la valoración pre-anestésica y la nota donde se describía el proceso a realizar”.

Minsa responsable

Pero doctora, la realidad es que hay un muerto. ¿Quién es responsable de esto?
“El responsable de la muerte es el Ministerio de Salud, porque permite el funcionamiento de clínicas como esta. Yo soy doctora, no inspectora. ¡Cómo iba a saber que en la clínica no había UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). “Ningún médico se pone a preguntar si en la clínica donde va a operar hay una sala como esa. A mí me llamó el doctor Edgardo Morales (el cirujano plástico) para que yo le administrara la anestesia a una paciente y yo lo hice”.

Según la Fiscalía, otro de los factores que llevaron a la paciente a un paro que se prolongó durante media hora, fue la carencia de una Unidad de Cuidados Intensivos, ya que la paciente sólo pudo recibir la ventilación de forma manual, y no a través de un ventilador mecánico.

Si hubieran estado en un hospital que prestara todas las condiciones, ¿Cree que la habría muerto?
“Eso nadie puede asegurarlo. Nosotros le administramos todas las maniobras de resucitación establecidas por la literatura. Pero sí reconozco que en un hospital, tal vez, hubiéramos recibido el apoyo de otros colegas en una Unidad de Cuidados Intensivos. Aunque le repito, ningún médico anda preguntando eso cuando va a entrar a un quirófano”.

Ahora, aunque el Instituto de Medicina Legal expresa que la razón de la muerte no es concluyente, sí refleja que el bloqueo peridural (colocación de la anestesia en la columna vertebral pero fuera del canal raquídeo) pudo ser uno de los posibles motivos…
“Como usted bien dice, eso es sólo una suposición, porque ellos no encontraron restos de anestesia en la sangre de la paciente, así que no pueden probar nada”.

La fuga del médico

El cirujano plástico se dio a la fuga. ¿Por qué usted no hizo lo mismo?
“El doctor Morales se dio a la fuga porque él sabía que aquí se movían muchos intereses. Yo me quedé porque soy inocente y confiaba en la justicia. Nunca creí que me fueran a encontrar culpable de un crimen”.

¿A qué intereses se refiere?

“La familia de la víctima tiene importantes conectes políticos y mucho poder económico. Prueba de eso es que siempre mantuvieron a la misma fiscal durante todo el juicio, aún cuando nosotros pedimos que la cambiaran porque me había amenazado con refundirme en prisión. Y cuando logramos que la cambiaran la volvieron a asignar”.

Durante todo el proceso, muchas personas especularon que la paciente era familiar del diputado Edwin Castro, y que la fiscal Karla Santamaría era amiga de la familia de la defendida. Aunque ninguno de estos hechos pudo esclarecerse, lo cierto es que un día antes del juicio la defensa interpuso una queja formal ante la Fiscalía y pidió el cambio de Karla Santamaría. La familia de Alicia Indira ha dicho que al diputado Castro, sólo lo conocen por la televisión.

La petición había sido aparentemente aceptada, ya que se le informó a la defensa que la nueva fiscal sería Janet Canelo. Pero minutos antes del juicio, la defensa se llevó la sorpresa de que la fiscal había sido restituida por razones desconocidas.

Doctora, la paciente entró en paro después que el cirujano le administró los anestésicos locales, ¿Cree que esto pudo provocar una sobredosis?
“No lo creo. Los cirujanos están capacitados para aplicar este tipo de anestésicos. No lo puedo descartar cien por ciento porque en medicina no siempre dos más dos son cuatro, pero lo dudo”.

Las llamadas de auxilio

Doctora, después de que la paciente entró en paro ustedes llamaron a otros dos colegas. ¿Es que acaso la situación se salió de sus manos?
“Nosotros estábamos aplicando las maniobras de resucitación cuando el doctor Morales llamó a la doctora Yadira Baca y al doctor Martín Becket Argüello. Yo habría hecho lo mismo. Cuando una paciente se complica en un quirófano siempre es bueno contar con el apoyo de otros colegas, para darle una mejor atención a la paciente”.

Media hora después de que la paciente entró en paro, llegaron al lugar la anestesióloga Yadira Josefa Bacca y el intensivista Martín Becket Argüello, quienes lograron sacarla de este. Posteriormente la paciente fue trasladada al Hospital Lenin Fonseca, donde fue ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Doctora, ¿A qué cree usted que se debió el paro?

“En mi experiencia como anestesióloga yo creo que fue por una embolia grasa. Y esto coincide con las dos tomografías tomadas el 21 de abril. Estas tomografías demuestran la existencia de trombos en el cerebro de la paciente y coincide con el eritema mamario que ella tuvo, porque este es uno de los síntomas de la embolia grasa”.

¿Por qué no le avisaron a los familiares de lo que estaba pasando con la paciente hasta 8 horas después?
“Yo no manejaba los datos de la paciente. Eso lo sabía el doctor Edgardo Morales (el cirujano). Además, la paciente siempre llegó sola a hacerse todos los exámenes. Era una mujer adulta, de 38 años, no se necesitaba el permiso de la familia para practicar la cirugía”.

Otro de los argumentos de la Fiscalía, fue que los médicos se mostraron indolentes ante el sufrimiento de la familia, pero la verdad es que ésta no supo que la paciente estaba practicándose una cirugía hasta que le avisaron que estaba internada. Según declaraciones brindadas por personas cercanas a la familia, desconocían que la paciente se estaba realizando una cirugía estética.

Se considera una profesional

¿Usted se consideraba capacitada para brindarle la mejor atención a cualquier paciente?
“Claro. Mire. Yo tengo 12 años de ser anestesióloga del Hospital Berta Calderón, 5 años de laborar en el Hospital Solidaridad, 8 años de trabajar en Sumédico, 2 años en Salud Integral y en el Hospital Lenin Fonseca. Soy docente. He administrado anestesia a cientos de casos. Aquí lo que está en juego no es mi nivel de profesionalismo, aquí están pesando otros intereses”.

Si el tiempo echara atrás, ¿Que haría diferente en el manejo de esta paciente?
“Nada. Yo hice todo lo humanamente posible para salvarla. Una vez que ella entró en paro procedí a entubarla y le administré los fármacos adecuados y apliqué las maniobras de resucitación”.

“Estudié para salvar, no para matar”

¿Cree que la tipificación de este caso como un homicidio doloso es correcto?
“Mire yo no soy abogada, pero no se concibe que alguien piense que yo entré a ese quirófano con dolo (intención de hacer daño), tal como dice la Fiscalía. Los médicos estudiamos para salvar vidas, no para quitarlas”.

Según el Código Procesal Penal los homicidios pueden clasificarse como dolosos o imprudentes. Los primeros son aquellos que se realizan intencionalmente, los segundos cuando se hace accidentalmente. En Nicaragua, jamás un médico había sido acusado ni hallado culpable de un homicidio doloso.

¿Cree que situaciones como éstas pueden crear un peligroso precedente en nuestro país?
“Por supuesto, porque ahora los médicos van a ir a un quirófano con mucho miedo, y no van a trabajar con la misma seguridad. Además, por el sólo hecho de ser un médico vas a ser tildado de asesino, porque durante el juicio Eduardo Fernández, el hermano de la paciente, dijo que todo el gremio se había unido para apoyarme porque todos somos unos asesinos, pero que él iba a sembrar precedente”.

Cuál es el próximo paso legal?

“Apelar donde se pueda. Aquí se está cometiendo una injusticia a todas luces y lo voy a demostrar”.

No será hasta el 14 de diciembre que se conocerá la pena que se le imputará a la doctora Auxiliadora Rodríguez. Mientras tanto sólo le queda esperar, esperanzada en que la justicia terminará inclinando la balanza a su favor.