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  • Agencias

Costa Rica pidió de nuevo hoy una condena firme de la Organización de Estados Americanos (OEA) contra Nicaragua por su diferendo fronterizo durante una reunión especial que no tuvo gran perfil diplomático. El canciller costarricense, René Castro, alzó la voz contra el país vecino, ausente de la reunión, y lo acusó de poner en peligro el propio sistema interamericano de resolución pacífica de diferencias.

Nueve semanas después del inicio de la crisis entre ambos países, por la supuesta invasión de 3 km2 de territorio costarricense por un puñado de soldados nicaragüenses, la perspectiva de una intervención decidida de la OEA parecía igual de lejana.

A la reunión especial, a la que en principio debían acudir cancilleres, solamente asistieron el propio Castro y la canciller de Guyana, Carolyn Rodriguez-Birkett, que presidió la mesa. El resto de diplomáticos eran vicecancilleres y los embajadores ante el organismo.

"Sistema interamericano está en peligro"
"El propio sistema interamericano está en peligro si se permite que se consolide esta agresión", declaró Castro ante los representantes de los 32 países presentes. "Lamento que mi colega nicaragüense no esté hoy (martes) por aquí, porque faltó a su honor", clamó Castro.

Nicaragua cree que la OEA no tiene potestad para abordar el caso. El diferendo se halla también ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que ha previsto audiencias para ambos países del 11 al 13 de enero.

Castro anunció que presentaba una resolución en tono de condena, pero la respuesta casi unánime de los representantes era de calmar los ánimos y dejar que otros canales sigan su curso. Los países de la OEA respaldaron abiertamente o de forma implícita esa opción, que deja meses por delante de gestiones.

"¿Qué podría pasar si nosotros aprobamos una resolución que después pueda ser contradicha por la CIJ sobre este conflicto?", se preguntó el embajador venezolano, Roy Chaderton. La decisión de elevar el caso ante la CIJ, que Nicaragua también acata, puede ser "más productiva", opinó la embajadora estadounidense, Carmen Lomellín. "Si aquí no se toma ninguna decisión, se está invitando a todos los países miembros a que invadan a sus vecinos", criticó Castro. "¿El mensaje para países como Costa Rica, Panamá, Haití y los otros países caribeños que no tenemos ejército es que volvamos a armarnos?", se preguntó el canciller costarricense, apoyado de forma clara por Panamá.

Insulza presenta informe
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, presentó un informe previo a la asamblea en el que se limitó a recordar todos los pasos tomados para desactivar la tensión. La OEA, que ha enviado observadores al área, constata que hay tropas nicaragüenses en la zona en conflicto, la Isla Calero, al borde del Caribe, declaró Insulza sin entrar en una valoración de ese hecho.

En una resolución anterior, Insulza había pedido que ambos países retomaran los contactos directos, que abordaran temas de demarcación fronteriza y que pensaran en tomar medidas conjuntas contra el narcotráfico. En todos esos puntos no ha habido avances, reconoció Insulza.

La presidenta costarricense, Laura Chinchilla, calificó de enemigo al gobierno de Nicaragua y rehusó encontrarse con su colega Daniel Ortega si no es con testigos, según una entrevista divulgada el lunes.