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La Policía Nacional dio por aclarado el hurto agravado en contra de monseñor Jorge Solórzano, Obispo de la Diócesis de Granada, y descarta que el mismo haya sido ejecutado con fines de espionaje político.

Las autoridades policiales detuvieron a Roberto José Sevilla, alias “el Canadiense”, de 50 años, quien se desempeña como conductor en el Centro de Rehabilitación “Como las Águilas”, por ser la persona que hurtó la computadora del obispo. El robo ocurrió el pasado 3 de diciembre a las 11:45 minutos de la mañana en el Palacio Episcopal de Granada.

Lo extraño del caso es que el acusado se autoinculpó, que todo era personal, en una insistencia por dejar claro que todo era un delito común, algo que por lo general ningún involucrado en hechos delictivos se esmera en presentarse como vulgar ladrón.

El extraño relato del individuo es así: “El Canadiense” trasladó a 12 vendedores que trabajan para el Centro de Rehabilitación desde Managua hacia Masaya y Granada, en su primer destino dejó a seis de ellos y al resto en el último. Luego parqueó el vehículo que manejaba frente al Palacio Episcopal.

“Miré a una señora que estaba dándole la espalda a la entrada y tomé la decisión de entrar al local, posteriormente subí al segundo piso y allí miré que estaba una oficina abierta, donde había un bolso que estaba recostado a la pata del escritorio, lo levanté, salí para afuera”, relató el detenido.

Agregó que cuando ya estaba en su vehículo, lo abrió, y ¡oh, sorpresa! Una computadora, y luego procedió a borrar la memoria, porque quería hallarle venta.

“De acuerdo con toda la evidencia que nosotros obtuvimos durante la investigación, se trata de un hurto, y consideramos que se descarta totalmente cualquier otro tipo de móvil. El detenido fue capturado aquí en Managua en la gasolinera ESSO que está en el costado oeste de Plaza Inter”, afirmó la comisionada mayor Glenda Zavala, jefa de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).

La teóloga Michele Najlis dijo que “creo que nuestro pueblo, que es predominantemente cristiano, y que creo que mayoritariamente sigue siendo católico, difícilmente va a asaltar a un sacerdote, y menos a un obispo para que sean delincuentes comunes pues; más me parece que sea una forma de intimidar para que se callen y dejen de hacer críticas al gobierno”.

La Policía ocupó la computadora con el maletín, una memoria USB con capacidad de ocho Gigas, un convertidor de corriente, y la camioneta Nissan Frontier, placas M 148528, que fue utilizada por Sevilla para huir.

Información borrada
Las amenazas y robos selectivos, donde al parecer estos extraños ladrones tienen una debilidad por las computadoras de los obispos, han traído los tristes recuerdos de espionaje en contra de la Iglesia Católica. Aunque la Policía negó el vínculo político, la jefa policial señaló que cuando recuperaron la computadora, ya habían borrado la información que el religioso guardaba.

“El investigado manifiesta que borró archivos de la computadora porque su intención era venderla; él comenzó a buscarle venta y por lo tanto borró archivos”, aseveró Zavala, prácticamente dando por cerrado el caso. Lo más raro todavía es que Zavala llegó a decir que si el delincuente no robó más objetos de valor, es “porque su ingreso fue rápido y estaban algunas personas trabajando en el lugar del hecho”.

Con antecedentes delictivos

La Policía indicó que Roberto Sevilla cuenta con múltiples antecedentes penales (25) desde 1980 a 2006, por delitos como robos con intimidación, hurtos, atentar contra la autoridad y sus agentes, lesiones y drogas.

La jefa policial agregó que continúan investigando el chapeo y amenazas en contra de monseñor Silvio Báez, y no descartan resolver este otro caso. Finalizó mencionando que hasta donde conoce, los obispos no andan protección personal de la Policía y tampoco la han solicitado.