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El director general de Transporte Acuático, licenciado Manuel Salvador Mora Ortiz, y su subdirector, licenciado Hugo López Sánchez, recibieron regalías de empresas privadas a fin de tener privilegios y concesiones en las operaciones que regula la Dirección General de Transporte Acuático del Ministerio de Transporte e Infraestructura, según una denuncia que ex empleados de esa dirección presentaron en la Contraloría General de la República.

Los denunciantes --Javier Adolfo Ruiz Álvarez y Yerigel Zúñiga Izaguirre-- pidieron a la Contraloría General de la República que dé seguimiento a la denuncia y se apliquen las sanciones correspondientes.

Sin embargo, para el ingeniero Fernando Martínez Espinoza, Ministro de Transporte e Infraestructura, la denuncia en contra de sus funcionarios es responsabilidad de los sindicatos que pretenden “desprestigiar la honorabilidad de los funcionarios públicos”.

Martínez Espinoza dijo estar dispuesto a abrir las puertas de la institución para que la Contraloría General de la República realice cualquier auditoría que estime necesaria, a fin de dejar en claro la mala intención en la denuncia de los ex funcionarios del MTI, sobre quienes sí existen responsabilidades, según una auditoría interna realizada por ese ministerio, razón por la cual, tanto Ruiz Álvarez como Zúñiga Izaguirre fueron suspendidos de sus funciones.


Pedían para la Purísima
Según la denuncia en la Contraloría General de la República, el 9 de noviembre de 2007, Mora Ortiz informa a la secretaria general del MTI, Gioconda Alvarado Vanegas, que la celebración anual de la Purísima no se efectuará en su departamento, sin embargo, el director de Transporte Acuático solicitó dinero a manera de colaboración y ayuda a empresas privadas vinculadas al entorno de las actividades de la Dirección General de Transporte Acuático del MTI para celebrar la Purísima.

Hasta una caja de Flor de Caña “Gran Reserva” fue entregada en calidad de contribución para financiar los gastos de celebración de la Purísima Concepción de María.

Zúñiga Izaguirre y Ruiz Álvarez responsabilizan en su denuncia a Mora Ortiz de recibir 600 dólares en concepto de reposición de gastos que se realizaron en torno a una inspección de flota de barcos a una empresa radicada en Colombia, y que habrían hecho Juan Narváez Silva, inspector de seguridad marítima en Bluefields, y José Guido Zapata, delegado de San Juan del Sur.

El dinero, según Zúñiga, fue usado por Mora Ortiz para reparar el aire acondicionado de la camioneta Nissan Patrol año 99, de la Dirección General de Transporte Acuático, y otros gastos que no fueron sustentados.

Tanto Ruiz Álvarez como Zúñiga Izaguirre son dirigentes del Sindicato Independiente del MTI, y actualmente se encuentran suspendidos de sus funciones. “No los podemos despedir porque se ampararon bajo el fuero sindical”, dijo Martínez.

Mora reconoció que el error que pudo cometer fue no informar a las empresas donantes el destino que realmente tuvo el dinero que entregaron, pero señaló que “todo eso está respaldado por un informe que entregamos a la dirección general administrativa financiera del MTI para garantizar la transparencia de los fondos”.

Reconoció que reparó el sistema de aire de la camioneta Nissan Patrol, pero señaló que Zúñiga Izaguirre, “de forma malintencionada”, no entregó a la Contraloría las copias de las cotizaciones requeridas para la ejecución del trabajo. “Ella entregó sólo la factura y no las cotizaciones que confirman que se cumplió con las normas de contratación”, señaló.