Jorge Eduardo Arellano
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San Francisco, California

La ayuda de 100 mil dólares aprobada por la Cámara de Supervisores de San Francisco y ratificada por el alcalde Gavin Newsom, ahora en proceso de envío mediante la Organización, Carecen, que está fungiendo de intermediaria y fiscaliza por la ciudad a dónde irán los fondos, podría estar en peligro debido a la irresponsable actitud antipatriótica de un grupo que se hace llamar “Somos Costa Atlántica”, integrada únicamente por tres personas, de las sólo se ha visto a los señores Joseph Smith y a Gonzalo Grádiz
Estas personas han desatado un bombardeo por correos electrónicos, llamadas telefónicas y cartas, que en términos ofensivos y amenazantes han enviado a integrantes de la Coalición de Organizaciones Nicaragüenses del Norte de California, a supervisores y hasta al mismo alcalde, asegurando que son ellos los únicos representantes de la Costa Atlántica de Nicaragua, presuntamente autorizados por el gobierno de su país, y que son ellos quienes tienen que recibir el dinero que donará la ciudad de San Francisco.

Ana Pérez, presidenta del Centro de Recursos Centroamericanos, Carecen, indicó que la interferencia de ese grupo ha sido desgastante para ella, y afirmó que estuvo en más de una ocasión a punto de cancelar su gestión intermediaria, pero considera que mucha gente en Nicaragua necesita de esta ayuda y por eso ha continuado.

Pérez, en comunicado oficial de Carecen, dio a conocer a END que los fondos que serán efectivos dentro de unas dos semanas han sido asignados a dos organizaciones en Nicaragua.


Los beneficiarios
1) Fundación Alistar Anic, que recibirá US$40,000 para material de ayuda y US$5,000 para administración de proyecto. Alistar construirá pozos de agua y un sistema de purificación en dos comunidades de Waspam, Krasa y Santa Rosa.

2) Ipade (Instituto para el Desarrollo y la Democracia) obtendrá, igualmente, US$40,000 para materiales de ayuda y US$5,000 para administrar proyecto, que consistirá en la compra de hojas de zinc y materiales para reconstruir techos en las comunidades de Kamala, Signi y Signilaya.

Carecen congratula a las organizaciones y voluntarios que han contribuido con sus esfuerzos positivos para que esta empresa se lleve a efecto, a nombre de la ciudad y condado de San Francisco, que ha confiado en ellos para que dirija estos fondos a las organizaciones reconocidas y de labor transparente.

Consecuentemente, se informó que una delegación de Carecen viajará a Nicaragua a constatar cómo emplearon cada centavo, y para rendir cuentas a los contribuyentes del buen manejo de sus fondos.


Temen por fondos
En tanto, el único representante autorizado legalmente por la coalición de nicas, José María Ibarra, cansado de recibir insultos electrónicos, dijo temer por los fondos para los necesitados de la Costa Atlántica por este escándalo e intento de bloqueo que estos señores han desatado, tomando en cuenta que la ciudad de San Francisco es generosa en ayudar a Nicaragua, pese a la crisis presupuestaria que tiene.

Aura Lila Beteta, presidenta del Comité Cultural Nicaragüense, se pronunció indignada, y refirió que desde un inicio en la coalición, estas personas estuvieron investigando qué se hacía, fueron conflictivos, desconfiados y trataron de obstaculizar los proyectos, desconociendo qué intereses les movían a hacer eso.

La Coalición de Organizaciones Nicaragüenses la componen más de mil nicas --entre dirigentes y afiliados--, dijo a END el presidente de la Cámara de Comercio Nicaragüense Americana del Norte de California, Carlos Solórzano, y que fue la Cámara la que invitó a Somos Costa Atlántica a participar en la coalición, pero que hoy están arrepentidos por lo antagónicos, violentos e irrespetuosos que se han conducido al querer acaparar sólo ellos la ayuda que, según Solórzano, no la buscaron para una sola comunidad, sino por Nicaragua y todos los afectados por el huracán.

Solórzano expresó que de buena fe los invitaron sin pedirles credenciales, y que más tarde se enteró que ni los representantes de la Iglesia Morava en California los conocen.

Roberto Vargas, poeta y líder comunitario nicaragüense, el iniciador de la gestión de ayuda para los damnificados de la RAAN, y quien fuera funcionario de la municipalidad de San Francisco por más de una década, manifestó a END desde Texas su indignación por estos acontecimientos, y refiriéndose a los de Somos Costa Atlántica, subraya que “es una irresponsabilidad lo que están haciendo, y lo peor es que están poniendo en peligro la ayuda que tanto necesitan nuestros hermanos de la Costa, y con esto desprestigian a los nicaragüenses para futuras ayudas, pues en adelante nadie va a querer contribuir con Nicaragua por temer ser insultados y amenazados.

“Yo les diría: ya paren hermanos, lo que están haciendo no es bueno para los nicas de aquí ni para los de allá”, concluyó Vargas, quien indicó desconocer a este grupo, y si son o no un ente legalmente registrado como organismo sin fines de lucro.

En medio de la corriente de ataques, este corresponsal también fue blanco de calumnias injuriosas al ser acusado de que era asalariado por la Coalición de Organizaciones nicas, para omitir el nombre de Somos Costa Atlántica en los reportajes, algo que sucedió porque ellos mismos anunciaron no pertenecer a la coalición.

Pero sus ataques no tienen la menor importancia, porque a este corresponsal, con casi 40 años de trayectoria a nivel nacional e internacional desde Nicaragua, desde Estados Unidos a México, España, y otras naciones, en los más importantes medios escritos y radiales, no hay nadie que pueda decir que le ha pagado un centavo por favorecerlo periodísticamente y menos para atacar a grupos o personas.