Rafael Lara
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En los próximos cincuenta años nuestros hijos posiblemente sólo tengan un recuerdo de la ciudad de Corinto, ya que de sostenerse al mismo paso el nivel del calentamiento global y la falta de acciones de los gobiernos por evitarlo, el derretimiento del casquete polar creará inundaciones al nivel de hacer desaparecer ciudades costeras en diversas partes del mundo.

Este dato, tomado de un estudio sobre cambio climático, realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, lo recordó María Teresa Fernández Ampié, de la organización Coordinadora de Mujeres Rurales, quien participó en la Cumbre del Clima de Cancún, México, donde los aparentes avances se redujeron a promesas para desarrollarse a muy largo plazo.

Por su parte, Martha Flores, del Movimiento Social Nicaragüense y en alianza con el Movimiento Social Continental y Jubileo Suramérica, comentó que en la cumbre hubo diversos resultados, aunque impuestos por los países que más contaminan, los cuales no se comprometieron a reducir el gasto de hidrocarburos para aplacar el efecto invernadero.

Entre los acuerdos está la creación, en un año, del Fondo Climático Verde, de 100 mil millones de dólares, que iniciará a partir de 2020, administrado por el Banco Mundial en un período de tres años.

Fondos insuficientes

No se definió la manera de distribución ni cuánto correspondería a cada país, sin embargo, consideran que los cálculos por país serán insuficientes, dados los altos costos de limpieza de la contaminación creada por los enormes países industriales.

Se estableció la creación de un Comité Ejecutivo Tecnológico cuyas funciones concretas y parámetros de apoyo no han sido definidos, además, se habló de la implementación del mecanismo Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques que, en teoría, permite pagar a los países que quieran evitar la deforestación, y en la práctica privatiza el territorio de las comunidades para que las grandes empresas puedan continuar con su modelo contaminante.

Según Flores, para nuestro país lo alcanzado en la cumbre no significa un beneficio sustancial para hacer frente a los efectos que el cambio climático nos trae, tales como la pérdida de la soberanía alimentaria, inundaciones, sequías y degradación de tierras.

Agregó que mientras se mantenga la contaminación y el efecto invernadero, la situación no sólo seguirá afectando a la población.

Pérdida de cosechas y destrucción de Bosawás

Fernández, en nombre de la Coordinadora de Mujeres Rurales, dijo que el 90% de las féminas pertenecientes a la organización, que están en la zona del Río Coco, perdieron sus cosechas --lo que atenta contra la seguridad alimentaria-- por no tener alternativas.

“Al gobierno se le pidió la reestructuración de la deuda y que se entregara más semillas para poder responder a la situación. Incluso, enviamos una carta al Presidente de la República, pero hasta el momento no hay respuesta”, dijo la representante.

Las pérdidas agrícolas en la zona fueron de 1 mil 200 manzanas de arroz y 1 mil 170 manzanas de frijol, y en la zona de la Reserva de Bosawás se despala indiscriminadamente, e incluso diputados de la Asamblea Nacional están detrás de la comercialización ilegal de madera, algo que con nombre y apellido ya es del conocimiento de ese Poder del Estado, donde una comisión indígena denunció la situación.

“Igual en la zona de Apanás, Jinotega, donde los campesinos se están quedando sin acceso al lago artificial, ya que extranjeros, en especial norteamericanos, están comprando las mejores tierras y han cercando con malla electrificada y resguardada con perros”, dijo Fernández.

Agregó que no se hace nada para frenar estos problemas, ya que no existe una política gubernamental dirigida a la preservación ambiental y de cara a contrarrestar los efectos del cambio climático.