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Varios nicaragüenses que pretendían salir de Panamá por la frontera terrestre con Costa Rica, en Paso Canoa, denunciaron supuestos maltratos por parte de funcionarios panameños de Migración, aunque una autoridad del país canalero desmintió las denuncias y alega que los coterráneos viajan sin cumplir con todos los requisitos de ley.

Canal 7 de Costa Rica reprodujo un reportaje de una televisora panameña, en la que varios extranjeros, sobre todo nicaragüenses, “denunciaron actos de supuesta intimidación, maltrato y groserías en la aduana de Paso Canoas”, la frontera entre Costa Rica y Panamá.

Una de las que se quejó es la nicaragüense Anastasia Lara, quien con pasaporte en mano asegura que un funcionario de Migración panameño no le quiso sellar el pasaporte para cruzar hacia Costa Rica y luego a Nicaragua.

Otra nicaragüense, Yubelka Mojica, aseguró que funcionarios migratorios canaleros se le aproximaron con policías “a intimidar, diciendo que les dijera cuánto le había pagado a la señora que me llevaba, incluso me dijeron que ellos iban hacerme el favor de cruzarme a Nicaragua, pero que hablara”.

El administrador de Migración en Chiriquí, Edwin Gallardo, rechazó que se maltrate a los extranjeros, y asegura que muchos de ellos, especialmente los nicaragüenses, no tienen sus papeles en regla.

70 mil retornan

Donde aún no se han reportado quejas es en la frontera de Peñas Blancas, la cual está atestada durante estos días por el peregrinaje de miles de nicaragüenses que viven en Costa Rica. El fin de semana empezó el mayor flujo de nicaragüenses por esa frontera, y se espera que, hasta el 24 miles, y miles viajen a su tierra.

El embajador de Nicaragua en ese país, Harold Rivas, calculó que hasta 70 mil nicaragüenses podrían retornar esta temporada a su país.

“Les recuerdo a nuestros hermanos que es necesario viajar con el pasaporte al día (al menos con seis meses de vigencia) y la tarjeta de residencia vigente, pues antes se permitía que esta última estuviera vencida, pero ya no”, declaró a Diario Extra.

Uno de los viajeros es Roberto Rugama, quien vive en este país desde hace 32 años, pero asegura que eso no le hace olvidar sus raíces pinoleras. Él viaja con el deseo de encontrar a su Nicaragua cambiada, que exista mejor economía y empleo para que los coterráneos no tengan que emigrar.

Otro pinolero, Jesús Modesto Solano, viajará transbordando el sábado para reencontrarse con sus familiares.

“Trabajo de oficial de seguridad, y gracias a Dios es lugar donde soy muy querido, donde me siento bien. No soy mal visto, ni agredido física ni verbalmente, pero en la viña del Señor hay de todo, a pesar de que soy el único nicaragüense”, se regocija.

Migración informó que “la Sede Regional de Liberia, a partir de 17 de diciembre, contará con un horario especial de 5:00 a.m. a 2 p.m. para la atención exclusiva de autobuses de ruta internacional”, para que cuando lleguen a Peñas Blancas no haya atrasos.