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De transporte ilegal de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas en la modalidad internacional tipificó la Policía Nacional la incautación, el viernes, de más de 297 tacos de polvo blanco, en la frontera sur.

El departamento de Rivas volvió a la lupa de la Policía Nacional, pues este 24 de diciembre le asestó un golpe al narcotráfico internacional al incautar 334 kilos de cocaína, los que venían procedentes de Costa Rica, en un furgón que además trasportaba un cargamento de juguetes y caramelos, para “camuflar” la narcoactividad.

La comisionada mayor y directora de Auxilio Judicial, Glenda Zavala, indicó que el producto que acompañaba la droga tenía como destino final la iglesia católica “Inmaculada Concepción de María”, de la Arquidiócesis de Managua.

Zavala expresó que la droga era trasladada en una rastra con placa guatemalteca TC 92 BMX que era halada por el cabezal placa de Managua M123774, el cual era conducido por el chinandegano Gregorio Antonio López, quien al conocer que le iban a inspeccionar el furgón, optó por dejar abandonado el pesado vehículo y se dio a la fuga.

No sólo juguetes y caramelos

Según el reporte presentado por la PN, López ingresó al complejo aduanero procedente del país de sur la tarde del 23 de diciembre, reportó ante las autoridades de Aduana que transportaba un cargamento de caramelos y juguetes que la asociación “Obras del Espíritu Santo”, de Costa Rica, enviaba a la arquidiócesis de Managua.

De acuerdo con Zavala, al detectar que la placa del furgón era guatemalteca, decidieron hacer la inspección y cuando informaron de esta decisión al conductor, éste se dio a la fuga. Por esta actitud sospechosa, la Policía y el director de Aduanas de Peñas Blancas acordaron abrir la rastra a las siete de la mañana de la Navidad.

La PN encontró 50 cajas de cartón que contenían caramelos y 250 bultos con juguetes, que habían sido reportados por López en la Aduana, pero a la vez se detectó 25 cajas rectangulares que no reportó el chofer y al revisarlas se constató que contenían, entre todas, 297 tacos de cocaína, que mostraban diversos logos, por lo que la Policía nacional cree que la droga proviene de un acopiador de estupefacientes.

En la inspección se detectó que el cargamento era inferior a la carga que reportó López, ya que faltaban 61 bolsas de juguetes y 25 cajas de caramelos.

“La función de la Policía es investigar”

De acuerdo con Zavala, a raíz del quiebre orientaron allanar viviendas en Managua y Chinandega, y a la vez buscan afanosamente al conductor del furgón y a Jimmy Gumersindo Almendarez, que es el dueño del pesado vehículo que fue identificado por la Policía como transportista.

Asimismo, se le preguntó a la vocera de la Policía Nacional, Vilma Reyes, si las narcoliberaciones que realiza el Poder Judicial no afectan el trabajo de la Policía Nacional y respondió que no tenía ningún comentario con relación a la pregunta y “que la función de ellos es trabajar, investigar y entregar los casos a las instancias correspondientes”.