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El administrador del mercado “Iván Montenegro”, José Blanco, salió al paso de las denuncias que han hecho en diferentes momentos comerciantes de dicho centro de compras, y afirmó que las mismas carecen de fundamento.

Aseguró que los señalamientos se han originado debido a que los quejosos desean expandir ilegalmente sus tramos e incumplen con los acuerdos firmados con la administración.

Como ejemplo, señaló que su administración ganó una causa judicial que emprendió el comerciante Pierson Juárez, miembro de la Asociación de Comerciantes de Mercados de Nicaragua (Asocomún), quien denunció que su hermano Ariel Juárez, vendedor de productos lácteos, fue despojado de una parte de su pequeño tramo por parte de Blanco.

Blanco explicó que el problema con Pierson surgió a raíz de que este último se tomó ilegalmente un espacio que no se lo ha adjudicado la administración, y que pretenden recuperar, pero que están a la espera del resultado de un proceso judicial que el comerciante emprendió.

Negó que no estén cobrándole los montos por el arriendo a Pierson para hacer que éste caiga en mora, tal como lo han denunciado, pero recordó que el quejoso debe a la Alcaldía de Managua y a Commema 3,176 córdobas.

Incumplen con acuerdos
Comerciantes y transportistas del “Iván Montenegro” han denunciaron que la administración de Blanco está efectuando cobros excesivos por las mejoras que realizan en sus tramos, y que se ha dedicado a vender espacios de uno de los parqueos para beneficiar a personas afines al gobierno.

Alberto Treminio, comerciante de verduras, denunció que la administración no quiere dejarlo construir una puerta en el costado norte de su tramo, aparentemente porque ya han vendido un espacio donde transitan los compradores, pero Blanco señaló que a la propietaria del negocio (María Auxiliadora) se le permitió realizar una ampliación, y que el acuerdo no incluía que hicieran una puerta en dicho lugar.

“El costo de la ampliación o remodelación que hacen los comerciantes depende de la actividad comercial (a que se dedican), del área en que se va a adjudicar, de la ubicación del local, es decir, con los que están en áreas que no son muy movidas hemos llegado a un acuerdo de bajar sus cánones (de arriendo)”, explicó Blanco.

Los montos pueden andar desde 300 a 10,000 córdobas, mientras que la adjudicación de un espacio para vender puede andar desde 5,000 hasta 10,000 córdobas.

“Son deseos de expansión”
Fátima Molinares, vendedora de productos lácteos, compró un pequeño tramo en 10,000 córdobas, pero le ordenaron que cancele una de las ventanas del costado de su negocio. Ella alega que así tendrá menos apertura para despachar y vender.

Blanco dijo que el acuerdo con la comerciante estipula que su ventana para vender debe estar al lado este del negocio y no a los costados, por lo que al dejarlo como lo tiene actualmente, obstaculiza la circulación de clientes.

“Hay comerciantes que quieren expandirse ilegalmente, y se molestan cuando se les quiere aplicar la ley, denuncian no sólo por una inconformidad, pero en los casos que te hemos mostrado, les hemos satisfecho sus pedidos”, apuntó Blanco.

Arreglo con amenazas de muerte

El comerciante Germán Rostrán, de la directiva de los Comités de Liderazgo Sandinista (CLS), negó que haya amenazado de muerte a sus colegas del mercado “Iván Montenegro” y que esté recibiendo órdenes del administrador del centro de compras, José Blanco.

“Prácticamente, lo que ellos están haciendo es un montaje para dejar mal sentada a la administración. La verdad es que lo que andan haciendo es un amarillismo tremendo”, aseveró Rostrán.

Mientras, una fuente policial aseguró que los comerciantes y Rostrán lograron llegar a una mediación en la subdelegación policial del Distrito Siete, donde se han comprometido a no agredirse mutuamente.