•  |
  •  |
  • END

Para muchos nicaragüenses, 2010 fue de altibajos, pero no pierden las esperanzas de que este nuevo año puedan cumplir sus metas, al mismo tiempo que esperan que no incrementen los precios de la canasta básica y de los combustibles, sin obviar el deseo de que haya más empleo.

El año 2010 estuvo cargado de inestabilidad política, fuertes alzas en los hidrocarburos y los productos alimenticios, así como la persistencia de un alto nivel de desempleo, cosas que la población no quiere que se repitan.

Algunos ni siquiera en Año Nuevo descansaron, ya que vieron el primero de enero como cualquier otro día. Tal es el caso de Amalia Valerio, quien junto a su pequeño hijo, desde tempranas horas de la mañana se ubicó en el boulevard de los semáforos de la Robelo a ofertar naranjas, a pesar de que el tráfico era casi nulo.

“Está palmado, pero hay que seguir (trabajando), para dónde agarramos. Ahorita he vendido 100 córdobas, por eso no importa que sea primero de enero, hay que comer. Ojalá que este año sea mejor para los negocios y que se cambie el gobierno; tal vez el presidente que venga hace cosas mejores”, expresó Valerio.

En otro punto de la capital, Sergio Cruz intentaba conseguir para la comida del día vendiendo discos. A él tampoco le emociona el Año Nuevo, porque asegura que la condición económica de su familia no es buena, por lo cual no se puede dar el “lujo” de descansar.

Dijo que lo más importante para él es salir de sus deudas, las cuales adquirió para subsidiar un poco el tiempo que estuvo sin empleo y necesitaba darles de comer a sus hijos.

Mejores condiciones de vida

“Ojalá estos gobernantes que tenemos ayuden a mejorar las condiciones de vida de los nicaragüenses, y si los cambian, que se acuerden del pueblo, porque todos los que llegan al poder solo piensan en ellos”, precisó Cruz.

El pedido de María Elena Ramos es muy simple; este año quiere que se mejore la atención en los hospitales.

Irónicamente, defiende a capa y espada la gestión del mandatario Daniel Ortega y asegura que lo que pasa en los centros asistenciales no es culpa de él.

Otro deseo de Ramos es que se reduzca el costo de la canasta básica, ya que, según dijo, el precio cada vez es más alto y los salarios continúan estáticos y a otros se les complica, porque ni siquiera tienen trabajo.

José Israel Cuadra coincidió con Ramos en aplaudir la gestión gubernamental, aunque aseguró que aún hay muchos vacíos, entre ellos la inestabilidad económica del país.

Por su parte, Carlos Francisco Larios dijo que también espera que la situación económica mejore en 2010, que la cooperación externa no se siga retirando y que las zonas francas no cesen labores, ya que gran parte de la población se beneficia de ellas, porque son una de las principales fuentes generadoras de dinero.