•  |
  •  |
  • END

Con el espíritu navideño en el corazón y ardientes ansias de dar un momento de alegría a más de 500 niños nicaragüenses, vino de Canadá la familia Méndez Matamoros, la cual trajo una donación cotizada en más de 3.500 dólares.

Inicialmente, la donación iba dirigida a los niños de La Chureca, pero al descubrir que había otras comunidades más necesitadas, decidieron repartir la comida, los juguetes y caramelos que traían en otra localidad.

En ese momento decidieron buscar el apoyo de la Alcaldía de Managua, donde la alcaldesa designada Daysi Torres y Max Ocón Derbyshire, les proporcionaron el censo y un camión para cargar las donaciones.

Según Melania Matamoros, esto es parte de una tradición familiar impulsada desde que abandonaron su natal Nicaragua.

“Ésta es la tercera vez que venimos al país a hacer una donación, pero como ya habíamos tenido experiencias en las que se nos había dificultado la repartición, decidimos pedir el apoyo de la alcaldía. Fueron ellos quienes nos recomendaron hacerla en una comunidad llamada La Chorrera”, agregó.

Politizan y entran los CPC

“Esto no lo hacemos por ningún interés político, simplemente queremos colaborar con la noble causa de esta familia. Se les va a dar a todos los niños por igual. Sólo contaremos con el apoyo del Poder Ciudadano para ayudar en la organización de la actividad”, aseguró Ocón.

Toda parecía marchar bien hasta que el día anterior, Ocón les sugirió que cambiaran el lugar por una comunidad aún más alejada, llamada El Caimito.

“A nosotros nos sorprendió el cambio de lugar, pero pensamos que las autoridades lo habían hecho porque identificaron mayores necesidades allí”, alegó Miguel Méndez, hijo de la pareja.

Pero la sorpresa se la llevaron el día de la donación. Cuando llegaron al colegio donde se haría la entrega, Daysi Torres reveló que habían elegido esa comunidad porque ella era originaria de allí.

Según Miguel Méndez Matamoros, esto causó inconformidad en su familia, ya que nunca imaginaron los motivos de la alcaldesa para elegir ese lugar.

“Yo me molesté muchísimo cuando supe que la alcaldesa nos usó para hacer proselitismo político, porque nosotros siempre le dejamos en claro que no pertenecemos a ningún partido político. Pero el día de la donación, Torres dijo que ella había elegido esa comunidad porque era originaria de allí y quería agradecerle a su pueblo por confiar en ella y en el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional”, indicó Méndez.

Decidieron marcharse
Tras repartir la mayoría de los juguetes, los caramelos y la comida, Torres los llevó montaña adentro, para beneficiar a ciertas personas que parecían tener alguna vinculación amistosa con ella, por lo que la familia Méndez Matamoros decidió marcharse.

“Cuando vimos lo que estaba pasando, decidimos irnos y repartir los juguetes y la comida que sobraron a los niños que encontramos en el camino de regreso”, comentó Miguel Méndez.