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Los modelos de machismo, violencia y muerte que generan los delincuentes pertenecientes al crimen organizado y narcotráfico de México ya han permeado a los nicaragüenses, sobre todo jóvenes, aseguró preocupada Mónica Zalaquett, Directora del Centro de Prevención de la Violencia (Ceprev).

“Esa mentalidad en México ya está permeando hace rato a Nicaragua y no nos damos cuenta y nos está avanzando esa mentalidad, por eso es tan importante inculcar en la juventud desde la escuela, la comunidad, las organizaciones de base una masculinidad no vinculada a la muerte y a la violencia, porque ahorita muchos jóvenes, para que no les digan: ‘Sos un peluche’, para dárselas de tuani, van y matan a otro”, afirmó Zalaquett.

El Ceprev desarrolla diversos programas en 36 barrios de los distritos Cuatro, Cinco, Seis y el municipio de Tipitapa con jóvenes que han estado inmersos en las pandillas y los que están en peligro de riesgo. Estadísticas de este organismo indican que en 2008 unos 15 jóvenes murieron violentamente, pero la cifra subió en 2009 a 50, y en 2010 pasó a 70.

No pudo huir

El pasado martes 28 de diciembre de 2010, en el barrio “Francisco Meza”, José Antonio Argüello Vanegas, de 22 años, recibió un disparo en la espalda, cerca de los riñones, y falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “Roberto Calderón”. La familia por temor no interpuso la denuncia en la Policía. Una fuente ligada a las investigaciones dijo que los asesinos viajaban a bordo de una motocicleta roja con azul y dispararon, al igual que ocurrió en las Américas Uno en otro crimen dos días antes, cuando dos sujetos mataron a un joven desde otra moto en marcha.

Una vecina del joven dijo que éste asistió a las charlas que imparte el Ceprev, y desde hace un mes se había retirado de las pandillas, buscaba a Dios y trabajaba en una tapicería, pero que al parecer su pasado no lo dejó en paz.

Jóvenes sicarios

Zalaquett dijo que “los jóvenes están siendo captados para cometer más delitos sofisticados por gente organizada”. Manifestó su preocupación debido a la gran presencia de armas en manos de “chavalos”, y al grito de auxilio de algunos quienes le dicen: “Si usted me da un trabajo yo no me convierto en un sicario, ayúdeme”.

La directora de Ceprev consideró que el crimen organizado y el narcotráfico están poniendo a prueba a la Policía, y desde la jefatura se debe fortalecer la cohesión policial y los valores de los uniformados. “Nosotros creemos que la Policía es vulnerable, más vulnerable en una situación en que hay un incremento de las actividades ilegales en el país y en toda la región. Cada vez hay más presión sobre nuestra Policía y nuestras autoridades, algunos policías son rectos, honestos y no van a ceder a estas presiones, pero otros sí”, indicó.