José Adán Silva
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Un informe de la Misión de Asesoramiento de la Secretaría de la Convención Internacional sobre Humedales (Ramsar), a solicitud de Costa Rica, señaló que las labores de dragado de Nicaragua sobre su río San Juan afectarían el 0.3 por ciento de humedales que el país del sur asegura poseer en la llamada “Isla Calero”.

La citada comisión ambiental, que visitó Costa Rica a petición del gobierno de Laura Chinchilla a finales de 2010, “confirmó” las denuncias ticas de “daños irreparables” a una ínfima porción del humedal denominado “Sitio Ramsar Caribe Noreste”, de 75,310 hectáreas en las provincias de Limón y Heredia.

El informe, de 27 páginas más anexos, fue publicado por la Secretaría de la Convención sobre los Humedales Ramsar, y sus alcances presentados ante el Consejo de Gobierno tico.

No visitaron zona

La misión estuvo en el país entre el 27 de noviembre y el 1 de diciembre de 2010, pero nunca visitó la zona, porque estaba la discusión en torno a la denuncia tica en la Organización de Estados Americanos y por problemas climáticos para la navegación, por lo cual, las autoridades ticas proporcionaron la información del caso a los “técnicos” de Ramsar.

El canciller costarricense, René Castro, celebró el informe, alegando que constituye otra de las etapas “en la defensa de la soberanía nacional, y para la garantía de que nuestra integridad territorial será salvaguardada con toda la fuerza del derecho internacional”.

Nicaragua y Costa Rica se preparan para verse las caras, ante denuncia tica, en la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, Holanda, del 11 al 13 de enero, donde se abrirán las audiencias ante la solicitud de medidas cautelares solicitadas por San José, “para frenar la invasión y el daño ambiental causado por Nicaragua”.

San José se opone tenazmente a que Nicaragua drague y vuelva navegable el Río San Juan en la desembocadura al Caribe, donde el cauce natural ha sido afectado por la sedimentación de las labores del agro del lado tico.

“Una chambonada”

El informe de Ramsar  “es la comprobación técnica de que lo que se está haciendo es una verdadera chambonada”, denostó Castro, quien agregó que el dragado del Río San Juan es una “muestra de empirismo, de un trabajo destructivo, sin guías, sin dirección, que no va a producir beneficios ni económicos ni sociales, y ya produjo un daño ambiental”.

El citado informe reveló que el humedal “afectado” es un pantano de unos 3 kilómetros de extensión, ubicado entre el Río San Juan y la Laguna de Harbour Head, en la desembocadura del río en el Caribe.

“De acuerdo con el análisis de la información técnica suministrada por el Gobierno de Costa Rica, existen cambios en las características ecológicas en el Humedal Caribe Noreste en el área de influencia directa, que corresponde a cerca de 225 ha (2.25 kilómetros cuadrados) ó 0.3 % del área total del humedal (75,310 hectáreas, o sea, 753 kilómetros cuadrados)”, indicó el documento.

“Ponerse de acuerdo”

Al final, dentro de las conclusiones, el informe reconoce que la información, fotos, vídeos y documentación en que se basó la “investigación”, fueron proporcionados por el gobierno tico, y como recomendación, propone a los dos países ponerse de acuerdo en la conservación de la zona.

“La conservación requiere de un gran esfuerzo de cooperación entre los dos países limítrofes de ambos Sitios Ramsar, en el marco de los lineamientos de cooperación internacional de la Convención”.