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  • EFE

La Cancillería de Honduras descartó hoy que la frontera con Nicaragua haya cambiado por la destrucción de monumentos, cuya reconstrucción bastará para superar el problema, denunciado en 2010 por la prensa de ambos países.

"No se ha cambiado la frontera por ningún punto", afirmó en una rueda de prensa el presidente de la Comisión de Demarcación del Ministerio hondureño de Relaciones Exteriores, Miguel Tosta.

"La frontera tiene sus coordenadas definidas (...), está demarcada; por lo tanto, la frontera está definida a perpetuidad", subrayó el funcionario, quien presentó el informe de una investigación técnica llevada a cabo por la Comisión de Demarcación.

Conflicto no llega a tanto
Desde un principio, la Cancillería hondureña descartó que por esta denuncia pudiera surgir con Nicaragua un conflicto similar al que ese país mantiene con Costa Rica por el fronterizo río San Juan.

Tosta explicó que durante la investigación se confirmó el soterramiento o destrucción de mojones en tres tramos fronterizos.

El primer caso corresponde a un sector de 12.5 kilómetros, aguas abajo del río Negro, donde la crecida provocada por el huracán Mitch en 1998 soterró los monumentos, precisó.

Además, uno de los 20 monumentos instalados en un tramo de 37 kilómetros entre Amatillo (Honduras) y el volcán Cosigüina (Nicaragua) resultó destruido durante la construcción de un relleno por parte de dos empresas camaroneras de ambos países, añadió.

Tosta aseguró que el tercer caso se dio en 2009, cuando una compañía constructora "que estaba haciendo unos trabajos para unas municipalidades de la frontera del lado de Nicaragua sacó material pétreo del río Guasaule y eso cambió el cauce del río, tiró el río hacia el lado de Honduras".

"Eso lo protestamos, fuimos a hacer una inspección, el Ministerio Público actuó y habló con la compañía, y la compañía dejó de sacar el material", indicó.

El funcionario hondureño enfatizó que los monumentos destruidos "hay que reconstruirlos" y que la decisión a tomar compete a las "autoridades superiores" de los dos países.

"Pero no se ha cambiado la frontera por ningún punto", insistió.

"Todos los monumentos están plenamente identificados con coordenadas, por lo cual un monumento, si se daña por la naturaleza o por efectos del hombre, puede ser reconstruido en cualquier momento; eso no es ningún inconveniente para hacerlo", puntualizó.