•  |
  •  |
  • END

Las filas son interminables. La gente está ofuscada, molesta y ansiosa. Sus rostros sufren el flagelo del sol y una espera que parece no terminar nunca. Algunos oficiales tratan de imponer orden, pero son insuficientes ante la avalancha de gente que inunda cada rincón del lugar.

Muchos están allí desde las seis de la mañana, para asegurar que serán los primeros en atender, pero una vez en el recinto prima la ley del más fuerte o de la suerte.

Esta es la situación que se vive en las oficinas de Migración y Extranjería de la capital, donde se ha triplicado el número de usuarios, pero no de trabajadores.

Más de 10 mil personas están haciendo trámites y gestionando documentos diariamente, ya que tras las fechas navideñas y de fin de año, muchos deben regresar a su país de origen.

Teresa Silva Hernández es testigo de esta dramática realidad. Llevaba más de 4 horas esperando a que la atendieran, pasando de fila en fila y de ventanilla en ventanilla.

Atención lenta y sin orden

“La atención es lenta y no hay ningún orden. Uno llega aquí y te mandan de un lugar a otro. Primero tuve que hacer una fila para entrar, luego otra para que me dieran un número y una tercera para pagar en el banco. Esperé una hora para que el número saliera reflejado en una pantalla y pudiera pasar a las ventanillas. Allí hice una cuarta fila para solicitar el trámite de mi pasaporte. Ahora estoy haciendo otra para entregar los papeles y después me tocan dos más”, explica Hernández.

Y es que realmente la situación es crítica. Muchas ventanillas no están numeradas y en algunas no importa el tiempo de espera, sino la decisión del oficial encargado.

5 horas y nada

El ciudadano Mariano Meneses sufrió esta situación en carne propia. Tenía cinco horas en el lugar y todavía no había iniciado los trámites principales. Apenas había entregado los documentos y estaba esperando oír su nombre frente a una de las tantas oficinas de Migración y Extranjería.

“El problema es que en muchos oficinas el oficial no entrega ningún número, sino que abre las puertas, recoge los recibos del banco y comienza a llamar aleatoriamente. Así que no importa si eres el primero o el último en venir, todo depende de la suerte que te toque”, indica Meneses.

Para Daniel Mendoza el problema es de insuficiencia de personal y falta de espíritu de atención al cliente.

Y el horario es de 8 a 1 de la tarde

“Yo creo que no hay suficientes funcionarios, y los oficiales no saben calmar sus ánimos ante la presión de la gente. Las filas son muy largas y a veces te mandan al lugar que no es. Yo pienso que en esta época de tanta afluencia, es necesario crear oficinas alternas y con un horario más amplio, porque sólo atienden de 8 a 1 de la tarde”, asegura Mendoza.

María Orbelina Figueroa Aguilera, alega que otro de los problemas es la falta de coordinación y responsabilidad.

“La atención es muy lenta y muchas veces los oficiales te maltratan. A mí me dieron cita para el 3 de diciembre porque estoy sacando un pasaporte para mi hijo, y vine desde Telica de balde porque no abrieron ese día. Así que me tocó venir de nuevo hoy 6 para ver si me resuelven. Pero esto está fatal, porque llegas a una ventanilla después de horas de hacer fila y te dicen que te falta un papel”, comenta Figueroa.

Autoridades niegan mala atención

No obstante, a pesar de las interminables filas, las autoridades dicen que están preparados para afrontar la situación.

La licenciada Magdalena Pineda, divulgadora oficial, asegura que han tomado medidas para hacer frente a la avalancha de personas.

“Nosotros estamos atendiendo a todo el mundo de la mejor manera. Siempre prevemos que esta época del año es temporada alta, así que contratamos más personal y reforzamos los puestos fronterizos”, asegura Pineda.

El oficial Isidro González afirma que la caótica situación es culpa de la ciudadanía.

“Lo que pasa es que en esta época del año la afluencia aumenta en un 200% y la mayoría de la gente quiere hacer todos los trámites aquí, en vez de ir avanzando en otros lados. Por ejemplo, el pago en la DGI(Dirección General de Impuestos) lo pueden hacer en cualquier sucursal de Banpro o del BDF, para evitarse la fila. Muchos no traen los formularios llenos o les falta documentos. También tenemos personas del campo que como no saben leer, no se orientan con los rótulos y van de un lado a otro”, comenta González.

Si las autoridades no toman medidas de control, los ciudadanos seguirán sufriendo la interminable espera ante las oficinas de Migración y Extranjería, presas de una situación que se está volviendo insostenible.