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Un grupo de 17 personas despedidas del centro Hogar Acogida Temporal, HAT, en Villa Libertad, denunciaron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, no sólo la cancelación injustificada de sus contratos, sino también una serie de anomalías que aseguran haber observado en el manejo de los recursos de un lugar destinado al cuidado de niños en condiciones de riesgo.

La educadora Carla Vanesa Cruz, en estado de embarazo y una de las afectadas, comentó ante los medios de comunicación que los razonamientos para el despido fueron injustificados. Según lo mencionado en el memorando que le entregaron el 29, cuando se encontraba de subsidio, y al resto de personal, todo se reduce a finalización de contrato, así también del proyecto por lo que supuestamente ya no se contrataría más personal, sin embargo al día siguiente de las cancelaciones ya había comenzado a llegar al personal que los repondría, entre éstas dos nueras de la directora, además de otras personas allegadas.

La educadora Josefa Isabel Obando Selva dijo que ella trabajó en el centro a partir de febrero de 2006, cuando se hacían contratos mensuales, que posteriormente en su caso se le hizo un contrato permanente, pero con la entrada de la nueva administradora, Norma Reyes, le desecharon el último contrato para hacerle uno por un año.

Asegura que así ocurrió con todas las áreas técnicas y administrativas, en las que únicamente les renovaron contrato a los trabajadores más allegados a la directora, María Eugenia Marenco Martínez, y a la administradora.

De a cuerdo con la denuncia, las afectadas afirman que las cancelaciones de los 17 trabajadores se deben a las críticas que ellos hacían ante la utilización indebida de los medios técnicos y financieros.

Desviaban alimentos

Según la educadora Cruz, parte de las compras para la alimentación de HAT iban a la casa de la directora, de la administradora y de la psicóloga, además de que familiares de la directora llegaban exigiendo al comedor que les prepararan comida. A eso se agrega la utilización personal del vehículo, el que pasaba más tiempo en la casa de la directora que en el HAT, donde en ocasiones los niños enfermos y las educadoras tenían que irse a pie al centro de salud.

Otro de los señalamientos está en que el centro sólo tiene a 11 niños en atención, sin embargo, al Ministerio de la Familia se le pide un presupuesto para 40. Agregan también el abuso con las computadoras por parte de familiares de la directora. Asimismo, dijeron que lo mejor de la cena navideña no fue al estómago de los niños necesitados. La denuncia la llevaron a la secretaría del partido sandinista, donde terminaron por no darles respuesta y la Policía los sacó.

EL NUEVO DIARIO llamó a la señora María Eugenia Marenco Martínez, directora de HAT, pero sólo tenía la contestadora de voz, luego nos comunicamos al centro pero nos aseguraron que ella no estaba y que tampoco la administradora podía dar declaraciones.

Ana Mercedes López, abogada del Cenidh, mencionó que HAT es subvencionado por el Ministerio de la Familia.

Carlos Alberto Guadamuz, también abogado del Cenidh, comentó que en el caso de los despidos irán a presentar la denuncia ante el Ministerio del Trabajo.