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El extenso discurso de dos horas y media del presidente Daniel Ortega, provocó nuevamente la grita de los usuarios de la televisión por cable, porque a las empresas que ofrecen este ser vicio, por miedo o por menosprecio para el usuario que paga, se les ha hecho costumbre suspenderlo, para transmitir la alocución íntegra en cadena nacional.

Ayer, mientras el mandatario redundaba sobre el imperialismo, el colonialismo y otros “ismos” --en lo que pretendió ser la presentación de su Informe Anual 2010--, los ciudadanos colmaron de llamadas la redacción central de EL NUEVO DIARIO, para denunciar la interrupción del servicio, debido al monólogo presidencial.

Esta vez, en su discurso, Ortega dejó entrever que espera con paciencia la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, CIJ, sobre el diferendo territorial con Costa Rica, y aceptará la decisión de este organismo, alrededor de las medidas cautelares.

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En contraste, fustigó a la Organización de Estados Americanos, OEA, especialmente a su Secretario General, José Miguel Insulza, por faltarle el respeto al pueblo de Venezuela, por su rechazo público a la Ley Habilitante vigente en Venezuela, que Insulza considera “completamente contraria” a la Carta Democrática Interamericana.

“Se desubica en su trabajo como secretario general de la OEA, él no representa a gobierno alguno, está nombrado por los gobierno de las Américas, él es un empleado de nuestros pueblos, no tiene derecho a estar opinando sobre las políticas internas de cualquier país de Latinoamérica o caribeño y de forma totalmente irrespetuosa”, dijo Ortega en referencia al secretario de la OEA.

“Cuestionar el derecho del pueblo venezolano, de la revolución bolivariana, de su gobierno legítimo, de su Parlamento legítimo, de darle un mandato al presidente Hugo Chávez”, agregó.

“Si quieren, que vengan a acompañar”

En otra parte de su discurso, el presidente Ortega fustigó especialmente a los “yankis” de Estados Unidos, por quererse robar las elecciones “como ya lo hicieron antes en unas elecciones vergonzosas”.

En ese sentido, manifestó que los mejores observadores en las elecciones nacionales --que se realizarán el próximo 6 de noviembre--, serán las fuerzas políticas, ratificando así lo que han venido diciendo desde el año pasado los magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, que cambiaron la figura de observadores por la de acompañantes electorales.

“El mejor controlador será el pueblo de Nicaragua, no queremos nuevas intervenciones en nuestras elecciones, estamos cansados de las intervenciones, si quieren venir a acompañarnos que nos acompañen, pero no queremos controladores de nuestras elecciones”, manifestó Ortega, agregando que la campaña del partido de gobierno, Frente Sandinista de Liberación Nacional, tiene que estar libre de insultos y de ataques.

En la presentación personalizada que hizo de lo que pretendió ser su Informe Anual, Ortega también leyó algunos datos sobre la cantidad de colegios subvencionados, habló sobre la telefonía celular que “se ha democratizado” y que sirve “hasta para enamorarse”. También habló de los embajadores colonialista y de los frijoles, entre otros temas nacionales e internacionales.

La transmisión en cadena nacional terminó a las 7:45 de la noche, aliviando a partir de ese momento a los suscriptores de la televisión por cable, que seguramente no tuvieron otra forma de entretenimiento durante dos horas y media de monólogo presidencial.