Rafael Lara
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Los encargados de dirigir los colegios necesitan ser más democráticos y dejar que las representaciones estudiantiles tengan voz, es la consideración de la Procuradora de la Niñez y la Adolescencia, Norma Moreno, ante los disturbios ocurridos en el colegio “Alessio Blandón” y la escuela “Modesto Armijo”, en las últimas dos semanas.

La procuradora indicó que el Ministerio de Educación (Mined) debería de hacer una revisión total de los reglamentos de los centros de educación, porque en ocasiones son hasta discriminatorios.


Concentración del poder
Señala que los problemas iniciaron por la concentración de poder de la dirección, y ha desembocado en paros de clases por parte de los estudiantes, además de la petición de la cabeza de los directores del centro, porque éstos no dejan participar a los líderes estudiantiles en las reuniones y mucho menos los toman en cuenta para asumir decisiones que atañen a la educación que recibirán ellos mismos.

“En el caso del ‘Alessio Blandón’, fuimos llamados por los representantes de la Federación de Estudiantes de Secundaria cuando supieron que la directora había solicitado la intervención policial para aplacar la protesta. Por eso intervenimos y contactamos al delegado departamental del Mined y con la dirección de la Policía Nacional para que la situación no llegara a más”.

El conflicto en este centro comenzó en julio de 2007, luego de la elección de los líderes estudiantiles Eliézer Farrach y Elizabeth Soza, que no fueron reconocidos por la directora para participar en el consejo escolar, compuesto sólo por adultos.

“De esta manera violaron los derechos de estos jóvenes que expusieron su posición, denunciaron el problema en el Mined, y luego, como forma de protesta, todos llegaron de color. Finalmente, al no haber respuesta por parte de la directora, se lanzaron al paro de clases”.

Al final, después que el delegado municipal, la procuradora de la niñez y los estudiantes tuvieron una reunión con la directora, ella decidió poner su renuncia.

“El adultismo es un problema cultural heredado, el cual debe ser erradicado en los centros de estudio tanto públicos como privados, que deben democratizar los consejos escolares. Ser adultos no implica tener todo el tiempo la razón. Debemos aprender a escuchar y a reconocer a los estudiantes los derechos que corresponden según el vigente Código de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia”.


Saber exigir derechos
La licenciada Moreno hizo un llamado a los estudiantes a que exijan sus derechos como personas que son, a incorporarse a los consejos estudiantiles, que exijan el derecho a organizarse y a participar en las decisiones que a ellos les compete en los centros educativos.

“Pero primero hay que agotar todas las alternativas de diálogo, abocándose a las autoridades educativas. Primero con una demanda verbal, luego escrito. Otro método es la protesta pacífica y la intervención de la delegación distrital o la departamental, si no, en la oficina de la Procuradora especial para Niñez y Adolescencia en la Procuraduría de Derechos Humanos”.