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En el primer discurso del año, el presidente Daniel Ortega “manoseó” la inteligencia de los nicaragüenses, al afirmar que a la educación del país se destina un 10.1 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, después de sumar la inversión privada más la pública.

Según cifras del Ministerio de Educación, Mined, para 2010 las proyecciones estatales eran del 3.86%, y para 2011 son del 3.71%.

La inversión destinada al sector educativo ha venido bajando en los últimos años. Por ejemplo, para 2009, el Mined asignó el 4.09%; el 2010 fue de 3.86%; para 2011 es de 3.71%, el próximo año será de 3.64%, y el 2013, de 3.58%.

Manoseo a la inteligencia

Para José Siero, dirigente de la Unidad Sindical Magisterial, “lo más preocupante es cómo el Presidente está manoseando la inteligencia de los nicaragüenses. La demanda nuestra ha sido por la inclusión del 7% del PIB del presupuesto nacional en la educación del país. Si vemos los porcentajes, han venido bajando, pero él (Ortega) mencionó unas cifras emocionantes, porque sacó que se le está destinando el 10.1% del PIB”.

“Cuando yo digo que se está manoseando la inteligencia de los nicaragüenses, es porque la señora Rosario Murillo, que es quien dirige realmente la educación, hablaba a finales de noviembre de que se habían matriculado un millón 23 mil estudiantes, ahora resulta que el Presidente dice en cadena nacional de televisión, que son un millón 411 mil estudiantes. Además, te mezcla lo privado con lo público. Como padre de familia, si matriculás a tu hijo en el sector privado estás pagando la educación de tu hijo, no es el Estado (el que la paga), entonces no se puede sumar como él lo hace”, agregó Siero.

El economista Adolfo Acevedo consideró que en el país existe un sistema educativo segmentado: el privado, al que pueden acceder quienes puedan pagarlo, que además proporciona una educación de mayor calidad, y, por otro lado, está el público, con serias deficiencias y deterioro en la infraestructura escolar, con maestros mal pagados, y, con frecuencia, sin la calificación profesional requerida.

“En síntesis, es un sistema educativo pobremente financiado, al cual asiste la mayoría absoluta de los jóvenes provenientes de los hogares de menores ingresos, que constituyen casi cuatro quintas partes del total de niños y adolescentes”, expuso Acevedo.

Asimismo, señaló que en Nicaragua, del total de 79.1% de los niños de 7 a 12 años, de los hogares más pobres que asisten a la primaria, casi la totalidad estudian en centros públicos, y sólo un 0.2% entran a centros escolares privados.

Ortega irrespeta Carta Magna

Organizaciones de la sociedad civil señalaron que el irrespeto a la Constitución de la República sigue siendo una constante del presidente Daniel Ortega, y lo demostró nuevamente en su disertación, que más que un informe del año, fue un discurso partidario que parecía la apertura de la campaña política para su reelección en el poder.

La doctora Vilma Núñez, Presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, consideró que “el informe presidencial anual lo que debe mostrar es un recuento de los avances y problemas a los que se ha enfrentado el gobierno, además de los retos planteados para el presente año”.

“Sin embargo, lo expuesto fue un discurso que no viene al caso, combinando sus ataques a los países desarrollados con situaciones nacionales, de lo cual definitivamente no estaba claro”, explicó Núñez.

Luisa Molina, vocera de la Coordinadora Civil, respaldó lo anterior, agregando que un problema para la nación es que el mandatario aún no reconoce la situación que se vive en Nicaragua.

Por una parte, trató de confundir la inversión en educación estatal con la privada, para ahora hablar de más de un 8% de inversión en educación, cuando el Estado difícilmente aplicará un 3.71% del PIB durante este año. Por otra parte, aún se invierte anualmente sólo 64 dólares en salud, por cada ciudadano, indicó Molina.

“Mientras tanto, no hay una política de empleo, ni una política salarial, por lo cual miles de nicaragüenses prefieren buscar trabajo en otros países. Entonces, ¿cuál es el éxito del país que dice el Presidente?”, cuestionó Molina.