Luis Galeano
  •  |
  •  |
  • END

Trabajadores de la Dirección General de Ingresos, DGI, denunciaron que Walter Porras irrespeta el fuero sindical a través de dos sobrinos a quienes tiene de empleados, y por medio de los cuales decide a quién despedir de esa entidad y a quién no.

Los trabajadores que llamaron telefónicamente y que enviaron correos a END, afirman que Porras maneja la DGI, como si fuera su “pulpería”.

“Doña Franca (la esposa) tiene celular asignado con minutos ilimitados, chofer y beneficios que ni siquiera otros funcionarios directores de dependencias tienen”, indicaron los empleados, que afirman haber tomado fuerza para señalar los asuntos que se manejan a lo interno de la DGI, desde que END empezó a abordar el tema de la institución.

Que revisen exoneraciones

Porras se ha resistido a colaborar con una auditoría que ha intentado realizar la Contraloría y ha tenido fuertes choques con los auditores del ente fiscalizador. Los problemas empezaron cuando éstos le cuestionaron el nombramiento de Aiello, y respondió, indicando que el presidente Daniel Ortega es asesorado por su esposa Rosario Murillo y que nadie le cuestionada nada.

Pidieron concretamente una revisión fiscal de los restaurantes y lugares que son visitados por Walter Porras.

“Si esa auditoría de la Contraloría se hace correctamente, van a darse cuenta de las barbaridades que ha hecho el señor Walter Porras, pero nosotros estamos hablando para que los auditores sepan por dónde tienen que buscar”, aseguraron los informantes, quienes manifestaron que los despidos que ha hecho Porras de más de 700 empleados han sido producto de intrigas provocadas por los cercanos al titular de la DGI.

Por otro lado, mencionaron anomalías tales como los jugosos salarios que se recetan los allegados a Porras que son procedentes del departamento de Carazo --Jinotepe, Diriamba, San Marcos-- los cuales no poseen ningún título profesional ni experiencia para ganar tanto.

“Él (Porras) asigna viáticos especiales en muchos casos; es necesario que en la auditoría de la Contraloría revisen muy bien las nóminas de pago y verán la realidad. A eso es lo que le tiene temor el señor Porras, y por eso es su altanería, tanto de él como de su subordinado en Recursos Humanos, y la esposa de este mismo”, indicaron.

Los sindicalistas aseguraron que Porras en vez de ayudar al gobierno, “le está haciendo daño con sus actitudes y comportamiento mesiánico, despótico y arbitrario, basta saber que no paga cabal las cuotas del INSS de los trabajadores de la DGI, no paga las liquidaciones laborales, no cumple las sentencias judiciales y hasta tiene orden de captura”.

Más abusos y despidos

De igual forma, los informantes denunciaron que Porras no les entregó el Bono Navideño de 80 dólares por trabajador, al cual tienen derecho a finales de cada año, tal como lo contempla el Convenio Colectivo.

“Este señor sólo entregó el bono a sus allegados. Discriminó a más del 50% del total de los trabajadores, haciendo diferencias entre ellos, fomentando la división y el descontento, todo esto, con el aval de los mal llamados ‘dirigentes sindicales’, que no son más que sus súbditos, pues siempre hacen su capricho. Es una lástima que este Gobierno lo tenga en tal alto e importante cargo para la economía y el desarrollo de la nación”, lamentaron.