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El proyecto habitacional denominado “Villa La Concha”, donde serán alojadas las familias que viven en los viejos edificios del antiguo casco de Managua, está ubicado cerca de la entrada principal de Ciudad Sandino.

El plan está en su última etapa, tiene un costo de 14 millones 631 mil 602 córdobas, y es financiado con fondos destinados al programa oficial Casas para el Pueblo.

Otra inversión fuerte que se hizo en el lugar donde habitarán 100 familias, es la instalación del sistema eléctrico, ya que el predio donde se construyeron las viviendas estaba abandonado y carecía de este servicio público.

Inversión en sistema eléctrico

El Ministerio de Energía y Minas realizó un trabajo de “electrificación rural”, cuyo costo, según un inmenso rótulo que se ubica en la entrada del proyecto, fue de un millón 647 mil 155 córdobas con cincuenta centavos.

Con esa cantidad se colocaron 0.8 kilómetros de líneas primarias y un mil 62 kilómetros de líneas secundarias, además de la instalación del alumbrado público que va desde la entrada de la villa hasta las cercanías de las viviendas.

Las casas están previstas a entregarse a finales de enero, según indicaron los pobladores, pero a algunas de éstas le faltan las ventanas, las puertas y los inodoros.

Lucía Blanco, que vive en uno de los edificios frente al Ministerio de Gobernación, está contenta porque después de diez años va a dejar el edificio donde han pasado con su familia.

Blanco indica que “vamos a dejar de vivir con riesgos”, pero recuerda la inversión que tuvo que hacer para quedarse en el cuarto piso de ese viejo edificio. Recuerda que comenzó alquilando a la “dueña”, por 700 córdobas; luego de un tiempo, le dijo que tenía que abandonarlo si no lo compraba, para lo cual con mucho esfuerzo logró recoger los ocho mil córdobas que costaba el cuarto que está por abandonar.

Un largo camino para ser tomados en cuenta

“Nos costó comprarla y vivir en ella, porque era difícil: las escaleras no tienen seguridad, con cada temblor las paredes se han ido abriendo, una de ellas se mueve cuando hace un fuerte viento, y cundo llueve tengo que poner panas por todos lados, porque el techo está reventado”, agregó Blanco.

De igual manera, Yadira Andino señaló que además del vaivén de la pared principal, tienen que lidiar con la falta de agua y el mal estado del sistema eléctrico, que tuvieron que poner con la colaboración de todos.

Ahora lo que más les preocupa es que a pesar de que ya fueron censadas, hay familias que se habían ido de los edificios, y al enterarse de la entrega de casas regresaron para luchar por obtener una.

Asimismo, dijeron que hay familias numerosas que no van a alcanzar en las casas y aunque en ocasiones son núcleos familiares diferentes, fueron censadas para que se les entregara sólo una vivienda.