•  |
  •  |
  • END

Las diferentes organizaciones ambientales aglutinadas en el grupo Ad Hoc de Observación Ambiental, entre ellas el Centro para la Investigación de Estudios Acuáticos, CIRA-UNAN, Centro Humboldt, Fundación del Río, Amictlan y los Hijos del Río, se pronunciaron ayer en contra del informe final de la Misión Ramsar, ya que emitió un juicio sin escuchar la versión nicaragüense.

“No se puede juzgar con rigurosidad técnica algo que se desconoce”, opinó la ingeniera Tania Guillén, en representación de Amictlan.

Por su parte, el subdirector del Centro Humboldt, Víctor Campos, consideró que el gobierno de Costa Rica confunde la realidad de lo que está ocurriendo en la parte baja del Río San Juan.

“Creemos que se ha hecho uso de argumentos supuestamente técnicos, sin el respaldo y sin el sustento suficiente que pueda demostrar de manera fehaciente las supuestas afectaciones que se han hecho en el territorio costarricense por parte de las acciones de dragado”.

Agregó que “estamos convencidos de que estas afectaciones de ninguna manera van a dañar los humedales que están en la parte fronteriza o zona baja del río. Ante la ausencia de argumentos sólidos, como los tiene la parte nicaragüense, se está recurriendo a manipular información técnica por parte de las autoridades costarricenses”.

Los ambientalistas concluyeron que durante el recorrido que realizaron a finales de 2010 por la ribera del San Juan, comprobaron que, en realidad, había un daño ambiental, pero en el territorio nicaragüense, ya que es imposible que los daños se encuentren en tierra tica, puesto que el recorrido del agua es en dirección opuesta a las tierras costarricenses.